Reunir a Björk y a Amon Tobin en un mismo post puede pareceos una tontería pero a mí me hace hasta ilusión. Ya sólo por eso este post contiene un 'exceso de talento', dos pesos pesados que cambiaron mi idea de la música, especialmente (pero no sólo) la electrónica. Resulta que ahora tienen un trabajo en paralelo, en simultáneo, y parece que he dado con un elemento común: ese concepto de 'cara C' -que, de hecho creo que sólo ellos representan-, la parte o la cara más conceptual y contemporánea de la música. Una labor, siempre artística, incansable, de exploración, que ha generado insólitas y pioneras sonoridades, de estilo avant-garde...
Antes de extenderme explicando por qué para mí Tobin y Björk son pioneros y únicos y lo son especialmente estos últimos trabajos, aquí tenéis un pequeño adelanto de las propuestas que acompañan a sus discos y a las que me refiero con este post:
Estos dos recientes trabajos son una buena muestra del uso hábil y sutil de las nuevas tecnologías versus la parte más manual, para la clave del éxito. Comparten la apertura, la incorporación de un equipo, la colaboración con profesionales especializados para la creación de una mise-em-scene, una especie de intención de creación colectiva, la suma resultante de varios factores, un working progress, un engranaje que se pone en marcha, lo cual, me parece en parte una muestra de humildad. Claro que nada de esto sería posible sin lleva su autoría, la marca con denominación de origen, el impacto que son Björk (como referente de la música experimental del siglo XXI) y Amon Tobin (en un circuito más minoritario/especializado) en sus estilos. *
En primer lugar, Björk propone una edición sin precedentes, toda una memorabilia ya no de coleccionista sino de fetichista, que forma parte y es pieza esencial del universo, no sólo musical, de “Biophilia”, algo casi pedagógico, un pequeño 'mapa del tesoro' -ya lo veis en las fotos, una preciosidad el interior de esta 'box deluxe edition' de Björk; Mientras que Amon Tobin con 'ISAM' opta por la construcción de un escenario, hecho de cubos y sobre el que se proyectan propuestas visuales aleatorias, un 'to be on the stage' muy interesante, puesto que se sitúa en una posición de ese espacio en vivo y en directo, cambiando, casi radicalmente, esa posición 'diosística' del Dj, para fusionarse con un espectáculo visual total, en el que él está camuflado. Que podréis ver mejor en un vídeo más abajo, extracto más abajo del working progress de la construcción del escenario para la nueva gira de Amon Tobin.
El caso de Björk podría ser más claro, puesto que el suyo es un arte total, muy sublime, más seductor y lewiscarrolliano. Comenzó con un debut preciosista casi pintoresco en el que aun no se decantaba por un leit motiv, más allá de esos ecos ya avant-garde, pero enseguida dio con el mismo que Tobin: el paisaje. El paisaje tiene siempre 3dimensiones, una perspectiva, una profundidad, un espesor; y ellos (los 2) son muy buenos en describirlas.
La edición de 'Biophilia, The ultimate Art edition' es una caja de artista, con elementos más propios de la alquimia, si es que no o es su música... Una edición de apenas 200 copias, con sus respectivos certificados, a la venta por encargo a un precio de 600€. Contiene, además del material sonoro y grabaciones exclusivas, doce diapasones cromados, cada uno ajustado a cada una de las pista del 'Biophilia', que cubre una octava completa en una escala no convencional. Es decir, un pequeño tesoro con el que tocar, que sirve para algo. Si esto no es un detalle que venga alguien y lo diga. A continuación podéis ver el aspecto de esta edición (imágenes en fase de prototipo para la que fue la edición final) 'caja del tesoro'.
En 'Biophilia' propone una síntesis con los elementos naturales y también con las nuevas tecnologías, un trabajo complejo y maduro que en mi opinión proviene de dos puntos de su carrera: la B.S.O. de 'Drawing Restraint 9', co-protagonizada , junto a ella, y dirigida por su marido, Matthey Barney, autor de la inquietante saga 'Creamaster' (ésa que se proyecta en museos, no en salas al uso), el rey del barroquismo iconográfico y yo creo que un universo quizá más compartido que nunca aquí; Junto a todo ese activismo-responsabilidad-compromiso que la ha mantenido ocupada en los últimos años en una actividad más social que musical, que ha compaginado con acciones como aquel karaoke de carácter benéfico, o la colaboración con Dirty Projects, trabajo sólo editado en vinilo.
Björk se adentró en ese binomio de violencia/belleza que es siempre el cambio repentino del estado de las cosas, el que está por encima de nuestro control (concepto de lo sublime al más puro estilo del Romanticismo). Sus discos son conceptuales porque son respuesta a hechos reales, están influidos o son desencadenados por catástrofes naturales, cambios insólitos que dan claves sobre la transformación del mundo, del paisaje, del ser humano... que forman parte de la actualidad, de ese devenir: el maremoto que asoló al mundo, el incipiente cambio climático, o la expansión de una nube tóxica... Ése es su leit motiv, su visceralidad, su dimensión más autobiográfica, la razón de su necesidad de crear, de ese compromiso con la música: ser islandesa y tener una especial sensibilidad y respeto por lo natural ha 'contaminado' siempre su trabajo.
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Segundo caso: Amon Tobin, ese músico y Dj brasileño, desgraciada o afortunadamente tan poco conocido para su talento, creador de atmósferas sonoras, ajazzadas, oscuras, con toques a los mismos Morphine o Barry Adanson... Quizá su propuesta, en comparación a la de Björk, no sea tan original, puesto que hay otras bandas (Massive Attack entre otras) que en directo explotan las posibilidades de ofrecer un espectáculo complejo sirviéndose de las nuevas tecnologías, en la responsabilidad de la experiencia y el impacto del directo en el público, pero...
... Lo pongo como ejemplo porque con ese mapeado de imágenes proyectadas, que dan múltiples visiones de un mismo espacio, Tobin añade un espectáculo envolvente y muy visual pero que es consecuencia de lo sonoro, una de las claves del enriquecimiento del disco, convirtiéndolo en una 'caja de pandora', en algo que se abre y se expande. Y lo más importante: con ello actualiza el comportamiento del público que asiste a esa Dj session y sale de la inmersión propia del trance, ahora abre los ojos, para contemplar esa explosión de formas, colores, densidades, matices, de paisajes imposibles.. Como si esos paisajes electrónicos con crecendos imprevisibles e imposibles, arquitecturas complejas y abstractas, vertiginosas, se manifestasen. Toda esa lógica ha hecho que Tobin haya puesto banda sonora a algunos videojuegos. A continuación, el citado extracto del documental sobre el "ISAM" en el que se entiende muy bien cómo y de dónde surgir la necesidad de articular esos elementos y los agentes implicados en el proceso, muy interesante..:
Música no electrónica, o no sólo, sino experimental, tridimensional, como si introdujese un eje Z, que nos deja acceder a esos paisajes sonoros e imposibles que ellos crean. Una especie de experiencia de 'Alicia a través del espejo'... Con estas propuestas, ambos se comprometen dan un paso más allá con la propia experiencia que es a día de hoy el concepto de música, en vivo o como archivo; o en lo que se transformará en un futuro, abriendo las miras a aspectos no musicales que contribuyen a completas sus propuestas 'totales'.
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En fin, que el gran valor de ambos es que su música no recuerda a nadie... A fin de cuentas, la música electrónica es variada y muy diversa pero siempre funciona bajo unos mismos parámetros, en un plano bidimensional. De ahí que algunos usen la expresión de “música difícil” al referirse a su trabajo, cuando en realidad sería música inteligente, ingeniería musical y sonora, nuevas experiencias. Lo más cercano a nuevos espectros sonoros.
Gracias a ese ingenio, a esa búsqueda de estructuras nuevas, nuevos recursos, nuevos géneros.. ellos hacen lo que Lucio Fontana (en la foto) hizo en el mundo de Arte Contemporáneo: rasgar el lienzo. Y no como una metáfora sino como un gesto real. Con ello rasgaba también 'las vestiduras del arte' previo, arremetiendo contra su superficie, provocación o revelación.. Como si lo que ocurriera en el plano 2D ya no interesase o quisiera explorara qué es lo que había o habría al otro lado de esa grieta. Björk y Amon Tobin hacen algo similar a nivel musical y sin intención de provocar, sino que llegan hasta el límite del lenguaje convencional y abren una nueva vía, es por ello su música no recuerda a la de nadie o son tan difíciles de copiar.
Con ISAM y BIOPHILIA probablemente estamos ante el punto álgido de su (interesantes) carreras. Tanto que hasta dé un poco de vértigo, a los que tenemos tantas expectativas puestas en ellos, en ellos como 'cabezas pensantes'. Nos han llevado hasta aquí, a lo alto de la cima, lo que casi roza la perfección, el detalle preciso, y estamos asomados al precipicio, dudosos de saber dónde podrán encontrar un atajo que les permita seguir ascendiendo, si ya no queda altura...
Y lo más curioso e interesante -lo que he tratado de explicar en el post- es que lo hacen partiendo de 0, como si cualquiera pudiera incorporase, a pesar de ser, el octavo disco de estudio de la islandesa y el ya decimosegundo del brasileiro, con una cercanía más propia (parece) del debut que de la consagración. Por alguna razón los dos se han acercado más al público, hay una cierta bondad y humildad, una importancia mayor del público como destinatario, de esos objetos, de esa experiencia... Es decir, ellos mismos dan las claves y los códigos para entender mejor su trabajo, para llegar a una experiencia total, experiencia que incluye al propio espectador como destinatario, ya sea propietario y manipulador de sofisticados objetos (Björk), o testigo de una aleatoriedad visual y sonora de su experiencia en directo (Amon Tobin), lejos de aquel ensimismamiento intrínseco propio de la pista y del trance electrónico.
En ese sentido, precioso y muy ilustrativo cómo Björk nos presentaba o dada esa primerísima información sobre su nuevo disco, Biophilia, de esta manera, literalmente llevándonos hasta allí, con ella, de copilotos en un coche, carretera a través, "Road to Crystaline"...
En ese sentido, precioso y muy ilustrativo cómo Björk nos presentaba o dada esa primerísima información sobre su nuevo disco, Biophilia, de esta manera, literalmente llevándonos hasta allí, con ella, de copilotos en un coche, carretera a través, "Road to Crystaline"...
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Ay... La idea de ver a 'la dama blanca' en directo por segunda vez en mi vida es una de las mejores noticias con la que empieza este 2012, siento una intriga, una emoción y una expectativa latentes, de ésas que tenemos pocas veces. Esto ocurrirá en el marco del Primavera Sound'2012 a comienzos de junio, esperemos que en el Auditori. Ver a Björk en directo es una de las cosas más especiales que uno puede ver, de las experiencias que más pueden marcar, os lo aseguro. No quiero repetirme, ya hice mi declaración de fan con un post 'Eternamente Björk', escrito con el corazón abierto, siento por ella esa admiración tan sentimental de ser a quien sigues desde hace más tiempo... La cosa se remonta a cuando tenía 13 años y escuché el 'Big time sensuality', amor a primera vista. Y de ahí hasta hoy;
En el caso de Amon Tobin, debía tener unos 18, escuché el maravilloso 'Bricolage', siendo ya una gran fan de la electrónica, él se convirtió en mi referente de la música electrónica. Recuerdo que fue un disco caro, ya por entonces era la creme de la creme de la sección 'nuevas tendencias', lo escuchaba muchas veces en casa. Verle en directo después de tantos años esperándole, sería maravilloso, aunque parece ser que lo más cerca que pasará de aquí será por Paris. Y atención que se ha debido correr la voz y viene pegando fuerte porque las entradas para toda la gira por USA están absolutamente agotadas.
Por si no le conocierais, aquí tenéis un delicioso aperitivo sonoro, con ese buen gusto, (genial el cambio a la mitad...):
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