
...A veces uno se siente extrañamente, irremediablemente y poderosamente vinculado a un lugar que no es el suyo, tiene incluso aquella desazón que casi se podria igualar a la sensación de 'homesick', la nostalgia.. Pero, sin duda, es por unanimidad el largo y ancho del universo americano lo que (o quien) ha sido siempre y será una fuente inagotable de inspiración y apadrinamiento. Un universo que proviene del cine, la música, la literatura... que confluyen en ese lugar polvoriento que permanecerá en nuestra memoria y en nuestra memorabilia para siempre. Seductora y adictiva, cuenta entre sus seguidores/deudores más fieles a personas venidas de los lugares más recónditos, e influye directamente en nuestra manera de entender el espacio, el tiempo, el paisaje, la imagen, los personajes secundarios, en todos nuestros 'lugares comunes'...
Yo ya hice mi declaracion de amor platónico por el territorio americano, una vez tuve mi propia experiencia road trip por la Route 66, quizá lo tengo muy fresco porque hace justo un año lo emprendía y tengo de él muy buen recuerdo. (aquí dejo el link por si alguien lo quisiera re-leer).
El caso es que son muchos los que se han apropiado de esa vida en la carretera en la que lo que importa es el viaje, no el destino, como dice Kerouac, el auténtico mentor de todos estos viajeros, y, entre ellos, nombrar a Los Coronas, que con sus guitarreos homenajean y reviven ese way of life en su versión más de spaguetti western en cada uno de sus conciertos,incluso en su manera de presentar los temas y en su manera de entender la banda, incluído ese guiño al western que ha sido aunarse en gira con Arizona Baby bajo el subtítulo de "Dos bandas y un destino".
De la misma forma... Muchos estudiantes de cine aspirantes a cineastas han dedicido embaucarse en esa aventura que es cruzar el océano y probar suerte en la llamada 'tierra de las oportunidades' sobre todo para el séptimo arte, puesto que es allí donde realmente existe la industria, en la West Coast, más concretamente, Los Angeles.. Si consiguen triunfar, lograrán dar el paso sustancial más importante: el salto del corto al largo. Mientras, esos pequeños.grandes.cineastas han de conformarse, o entonarse, realizando estos hermosos ejercicios de estilo, que alguna vez he ido colgando por aquí -como "Flat love"-.
Entre ellos, este andaluz llamado Alexis Morante, muy prometedor, que con "Matador on the road" hace una brillante simbiosis de la cultura andaluza más arraigada con la americana, esa referencia descontextualizada, un torero en medio del desierto a bordo de un viejo automóvil atravesando el desierto (el choque entre lo polvoriento, esa gama de colores vs el traje de luces, tan saturado) y él viendo estampitas de vírgenes que nadie conoce en miles de kilómetros a la redonda... Una imagen muy potente, no creo que ni Tarantino ni Almodóvar -quizá los creadores más potentes e imágenes simbiosis- hayan logrado algo a ese nivel. Por otro lado, siento debilidad por las historias de viajes glorias, de siempre... Es un género en sí y no sé qué tiene, qué quelque chose ese delirio y esa falta de equilibrio entre la gloria y el declive que ha dado pie a magistrales o al menos siempre interesantes historias con enternecedores personajes, al borde de la locura (desde "Opening night" de Casavettes,hasta tantas otras que ni me salen más para nombrar)
El caso es que el comienzo de este corto es maravilloso, cinco estrellas, con esa presentación de personaje: un enorme Juan Diego -el mejor actor en palabras de Bardem- con los ojos cerrados dejándose acariciar la cara por el viento, en ese descapotable, hasta que se escucha en off una conversación entre él y un tipo, que explica cómo alguien dio con él y qué le propuso, el por qué de ese viaje... hasta que se abre el plano y se ve quiénes serán los compañeros de viaje.
Un guiño al propio cliché sobre una cultura fuera de lugar, en este caso la española. A cómo los personajes más estereotipados también tienen alma, derecho a las dudas, complejos, crisis interiores. Y un guiño también al propio género: el road trip, un proceso individual que no se puede compartir.. he ahí precisamente el primer conflicto, el giro de inflexión. Y luego... todo ese extraño realismo mágico, como una fábula. Maravilloso. Pinturas de Courbet en vivo, en estado puro, hechas frames. Que tanto me recuerda a las imágenes oníricas de "Un profeta"; incluso a esa hermosa escena final de "NEDS". (Linkeo porque precisamente enfocaba ambas reseñas muy en relación a esas metáforas visuales, imágenes imposibles). Se dice que el cortometraje es una pequeña antesala al cine, el largo. Grandes historias para la pequeña pantalla para pequeño formato, el cortometraje. El benjamin, el hijo bastardo... Que parece haber tomado caché, por suerte, en los últimos años, convirtiéndose en un modo interesante de ponerse a prueba, de experimentar, de practicar lo que es el Cine. Supongo que en parte gracias a iniciativas como el Notodofilmfest o -en Madrid- esas sesiones en pantallón que puntualmente organiza Great Ways. Es cierto que se puede tener entre manos una buena histoira pero se le debe dar su timing y su duración adecuada. De hecho, de Sánchez Arévalo se suele decir -yo también lo creo- que sus largos son 'cortometrajes estirados'.
En el caso de Matador on the road me quedo con ganas de más. Puede ser en vesión serie o en un largometraje, en el que sabremos más sobre Morante de la Bahía (personaje demasiado inolvidable para ser un corto) algo en lo que comience su verdadera historia. Sin que sea necesariamente en un flashback, quizá lo más facilón y previsible en estructura. O de cualquier otra manera, con una trama inesperada, un giro. Y ese torero asilvestrado en medio del desierto, luchando por sobrevivir. Qué le ocurre, o qué le llevó a apartarse de su pasión tanto tiempo o por qué ahora tener esa flaqueza, esa debilidad ante el animal. El antes y el después de ese personaje, de ese momento. Me da curiosidad.
En el caso de Matador on the road me quedo con ganas de más. Puede ser en vesión serie o en un largometraje, en el que sabremos más sobre Morante de la Bahía (personaje demasiado inolvidable para ser un corto) algo en lo que comience su verdadera historia. Sin que sea necesariamente en un flashback, quizá lo más facilón y previsible en estructura. O de cualquier otra manera, con una trama inesperada, un giro. Y ese torero asilvestrado en medio del desierto, luchando por sobrevivir. Qué le ocurre, o qué le llevó a apartarse de su pasión tanto tiempo o por qué ahora tener esa flaqueza, esa debilidad ante el animal. El antes y el después de ese personaje, de ese momento. Me da curiosidad.
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Aquí lo podéis ver: http://www.canalplus.es/play/video.html?id=947751&media=NF861264&cc=CPXTHD
Más info y material de acompañamiento jugosón: http://www.matadorontheroad.com/


Tiene su puntito el producto, compa Lapor, aunque, en mi humilde opinión, yo le hubiera recortado un pelín el metraje (y eso que es un corto, pero creo que a la secuencia con la vaca le dan demasiada coba); pero, por lo demás, resulta bastante impactante desde el punto de vista visual (esos paisajes...), y la interpretación de Juan Diego, más allá de esas "efusiones taqueras", que tanto le gustan (y que, a veces, en mi opinión -y eso que yo soy muy taquero hablando...- le pierden), está más que convincente. Habrá que seguirle la pista a este hombre, desde luego que sí.
ResponderSuprimirUn abrazo y buena semana.
hola querido Mnauel!!!! pues bueno puede que tengas razón y que ahis estira un poco pero yo creo que forma parte del 'delirio', cuando el calor del desierto hace mella.. igualmente el principio y el punto de partida es maravilloso, y Juan Diego una barbaridad.. chao, abrazossss
ResponderSuprimirHe leído el titular del blog y me ha dado un pasmo: ¿se ha muerto Juan Diego? Raudo empiezo a leer. Muy bueno tu texto, espero tener ocasión de ver este cortometraje, pues además de admirar incondicionalmente a este actor, también me gusta la música de "Los Coronas" y de "Arizona Baby". Por cierto, estos últimos, ¿por qué se llamarán así? Lo mismo les gusta el cine, ¿no?
ResponderSuprimirSaludos.
hola Licantro!!! ay no no noooooooo.. entonces el título estaba bien peor le he dado sin querer un toque sensacionalista.. no no que va, JD está vivito y coleando!!! en forma diría yo. hablaba en presente no en futuro, me refería a que él le da un valor añadido a todas las cosas en las que participa, como si fuera nuestro Harvey Keitel. Que además tan prono están el cine como en la tv como en un corto, no se quita los anillos. auqnue claro.. de lo que yo tengo ganasssss tremendassssss es de verle en teatro.
ResponderSuprimirLos Coronas..: jeje, qué gandes, pura adrenalina en directo, no te los puedes perder. Además, son tan graciosos y están tan americanizados (en el buen sentido,of coruse).. Encima me parecen superentrañables. Cuando se juntaron con los Arizona B -sí, está claro: aquí hay una simbiosis melomanía/cinefilia- consiguieron entre otras cosas vocalista y juntos han llegado a hacer cosas muy chulas al más puro estilo underground folk norteamericano.
bueno, una vez más perdona por el susto (yo por lo menos ya me quedé conmovida con lo de Amy), un abrazo