viernes 24 de junio de 2011

"LAS NOCHES BARBARAS" - 21J, Día de la Música en el Círculo de Bellas Artes: "MÚSICOS CALLEJEROS" / *Politica cultural estival..

La verdad es que cuando hay un evento bien organizado, uno lo nota. Y no me gusta dejar pasar en el blog esa parte de la programación que acierta y tiene buen gusto, aunque sea reseñarla brevemente.
*
Este año Heineken, 'el patrocinador de los eventos modernuelos', ha decidido hacer lucro, alias convertir en evento de pago el 21-J, Día de la Música en formato de minifestival, con cartel doble el fin de semana, en tierras áridas del Matadero... (Y, reconociendo que efectivamente me quedé con ganas de ver a algunos grupos, especialmente Caribou y Ponny Bravo, que se me vienen resistiendo como una auténtica maldición, pero en la balanza me pesó mucho más asistir a la manifestación del 19J y alargar el plan tanto como merecía y previamente era imposible de prever). El caso es que no me gustó nada ese detalle cambio de rumbo de ‘la cerveza más verde’ de privatizar: parece que esta palabra está a la orden del día y, lo peor, en algunos casos como consecuencia y en otros, pienso, como excusa… Todo ello en nombre de esa nueva amiga de la pandilla, recién llegada a la ciudad: "Crisis". Y no hablo de la manisfestación y del movimiento 15M a la ligera, de forma sistemática sino porque creo que de verdad uno de los efectos claros que ha marcado es un cambio de concepcto y, aunque esto sea aun reciente, ya se puede (y debe) aplicar. Ya no nos vale cualquier cosa, sin que nos suene el patrocinador o sin que no sopsechemos de a quién puede beneficioar,  no acer en la trampa de consumir sin criterio (cultural), compulsivamente. Queremos cosas honestas, nuevas y pedagógicas. Y que respondan a  este discurso optimista, que es el que se ha pactado y consensuado y que nos ha dado claridad y vitalidad.
El pasado martes, fecha exacta dedicada al homenaje de ese arte que tanto nos gusta y abastece de adrenalina y nostalgia casi a partes iguales: la Música… Muchos nos resarcimos y contentamos con otra iniciativa, “LAS NOCHES BÁRBARAS”: chapeau, que sí captaba ese bienestar que la arquitectura y el buen espíritu nos pueden dar. Lo que se viene llamando 'conciertos en marcos incomparables', es decir, eventos de escala media y presupuesto aun menor que aprovechan características para imprimir carácter e idiosincrasia a la ciudad; con la gracia de estar dedicado esta vez a los músicos callejeros, en su verdadera condición denominación: aquellos que probablemente no han tocado nunca en una sala, que se conforman incluso disfrutan o reivindican tocar en la calle, fuera del circuito la industria y el lucro –no del todo porque piden dinero, pero es voluntario-, como actitud espontánea, autodidacta. Asunto que, como no, con su habitual falta de ‘ojo’ (e incapacidad como ministra) sugería y aplicaba, no sin rectificación ‘moonwalker’, González-Sinde.
Esta vez los eternos personajes secundarios eran los absolutos protagonistas, invitados a tocar en uno de los edificios más emblemáticos de la cultura: El Círculo de Bellas Artes, con la vista más hermosa de la ciudad, esa encantadora azotea, junto a la impresionante estatua de Minerva, marco que ya no nos pudimos plantear abandonar, a pesar del que el programa ocurrían en varios espacios en simultáneo con la idea de que fuera itinerante…
Y allí, al fresco y a la intemperie, lo que se sirvió fue: un street drummer cuando aun se ponía el sol llamado DOCTOR BUCKET que con un clásico set de sartenes y tapas de cubos, al más puro estilo newyorkino, hizo unos samples increíbles, un auténtico hacha de los ritmos más up beats y de la mimesis de lo sonoro con lo más básico. Divertido ingenioso, totalmente estival. Y, por cierto, como hombre orquesta, un auténtico genio de su propio merchandising.
Le tomó el relevo un chico de estética heavy, VICTOR SANTAL, que nos dio una humilde lección a todos de cómo el arpa (llanera) no es, o no necesariamente, el instrumento obsoleto de repertorio clásico al que lo tenemos asociado, puesto que tocó –dejándonos lo carne de gallina- “Nothing else matters” uno de esos grandísimos grandiosos temas, de Metallica, si no es ‘la balada’ de los últimos 20 años, y lo hizo sin faltarle una sola nota. Y aun no entiendo cómo pudo darle tanta profundidad con apenas un instrumento, cuando ese tema se ha llegado a interpretar, precisamente por su riqueza, por una orquesta al completo. Luego pasaba a un repaso de esos grandes músicos de bandas sonoras: Danny Elfman, con el tema principal de “Edward Scissorhands”; Yann Tiersen con el de la BSO de “Amelie” y un tercero que no recuerdo (pero que no era de Preisner, eso ya es nivel advanced, demasiado sublime). Homenaje que acabó con una pieza de creación propia que era sobre un vuelo y que efectivamente lo parecía, del a.Fénix a Dédalo. Lo que me hace pensar que este chico, además de un control pasmoso del instrumento y un virtuosismo interpretando, tiene mucho talento.
El tercer ‘hombre orquesta’ en salir era MIGUEL, nombre común para un músico común, asiduo de su lugar natural la Plaza del 2 de Mayo, de cuya única arma (‘- e s+’) es el acordeón, tal vez con la única intención y sin más pretensión que homenajear lo hermoso, la vida cotidiana y de las pequeñas cosas, que ya hacía en esa preciosista soundtrack Yann Tiersen para “Amelie”, porque se ve que lo hace con un gran disfrute. Tal vez le quitó la gracia y la magia el hecho de que el arpista ya lo hubiera hecho. En fin, una copia tan perfecta, el vivo reflejo, la exactitud absoluta del propio Yann. Que, si alguna vez no pudiera asistir a un concierto y no estuviera a tiempo de cancelarlo, lo deja en buenas manos si le llama a él. De hecho, diría que hasta se parecen físicamente –comprensión pequeña, elixir de la juventud a pesar de la edad, actitud sonriente al tocar ese instrumento, normalmente sin mirar, con esa mirada ladeada- o… será que la música les ha hecho parecerse? En todo caso el copista insaciable el alumno aventajado tal vez podría dar el paso e intentar crear composiciones en la misma línea o modificarlas.
Una noche de corte underground -quizás por el tema de la azotea,aquien no le recuerda a ese concierto de The Beatles que sólo algunos valientes y curisos pudieron ver- para celebrar la llegada del verano, la diversidad musical, lo multicultural y lo callejero, que por una vez estaban dentro. Una cita que, a partir de ahora no me pienso perder, en la que el Círculo se abría a acoger un evento -en el fondo es como funciona- con muy buena organización, por cierto; y estrechaba lazos y se hermanaba con otro evento de la misma calidad como PHE (Photo España), una de mis citas favoritas. Una pena no haber encontrado las fotos..
Curiosamente este evento nos dejaba con un poso musical seguro que mayor que si hubieran tocado grupos en el formato convencinal, de los que ya conocemos, que ya nos gustan, que en realidad no aportan gran cosa, que a su vez no dejan que gente nueva pueda entrar en el circuito. Lo que quiero decir es que, en esa pescadilla que se muerde la cola, hay ue dar paso a las propuestas frescas, a la programación innovadora y creativa, porque es la que realmente renueva. Evento apoyado por el Ministerio de Cultura, el Ayto. de Madrid y la AECID, la perfecta triada.
Y para poner guinda en esta enorme tarta en ilustre edificio con solera -al que llevo yendo media vida-, todo tipo de estilos, de etiquetas, que a veces están desatendidas: música del Este y los Valcanes a cargo de Million Dollar Mercede$ Band; son cubano con los SON CREMITA, sabrosones y mi gran tentación a quedarme cuando a una buena (más bien tardía) hora me disponía a retirarme y al bajar les escuché tocar "Candela" ese portento de los Buena Vista Social Club; O incluso TAP con Lucas Tadeo, de lo mejorcito y más interesante que hay en claqué ahora...
---

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada