“El espíritu del que hablo no desea abolir su cuerpo, no siente vergüenza ni de su deseo ni de su sexo, lo que este espíritu quiere es erradicar la rudeza, la terrorífica estupidez, la ignorancia, la pobreza de horizontes, el materialismo, etc, etc”.
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Vera M. es uno de esos nombres muy interesantes, con un lenguaje propio, dentro de ese campo de cultivo que es la danza contemporánea, en su caso más cercana a la actuación, a la performance, todo ello fruto de una máxima: la apertura y libertad de explorar nuevos elementos -los que en este post pretendo intuir y recopilar-. Aquí aun no muy conocida, en Portugal respetada y adorada a partes iguales por actores e intérpretes, por su capacidad empática con el gesto y su carisma escénico (ha dedicado siempre parte de su carrera a la docencia e investigación). En mis épocas lisboetas, tuve oportunidad de verla al menos en dos ocasiones en el Festival Alkântara; incluso en aquella colaboración con el escultor Rui Chaves en el CCB, muestra de su multidisciplinareidad.Una actitud en escena, eso son precisamente sus piezas, con una cercanía a la performance, por el uso dilatado del tiempo/tempo, la unidad de la acción... Piezas personales en las que Vera crea, en una cierta cercanía al público, una situación algo hermética, sin mñas licencias dramaturgicas que la cotidianeidad, la naturalidad ante la cuarta pared; y una intención: llevar a cabo un experimento: el desarrollo de un elemento del que partir, algo siempre muy pequeño, hasta que lo hace grande, como una bola que amasa, una tumbleweed; sin que sea previsible hasta dónde llega. Algo cotidiano, una actitud, que, a través de la repetición, la perspicacia, la búsqueda… se va convirtiendo en algo cada vez más complejo y reflexivo. No hay un personaje creado sobre el que proyectar una expectativa narrativa, como habitualmente ocurre en aquello que llamamos “dramaturgia de la escena”, sino una persona, un sujeto: ella, prescindiendo del resto de significados, dando frescura a un gesto-acción.
En la primera propuesta "ALGO MISTERIOSO DIJO E.E CUMINGS*" _ Vera maquillada, con un mono que transparenta un cuerpo desnudo, unas patas/pezuñas de caballo, como un centauro. Rígida y hermética, como salida de un “Creamaster” de Matthew Barney, bajo un foco de luz adopta, a medida que las palabras también evolucionan, una corporeidad, una organicidad que (si se tratase de convocar modelos visuales) se acercaría, cada vez más,a un personaje secundario de una película de Luc Besson: En la foto esa extraña, sofisticada y deshumanizada cantante de ópera de "El quinto elemento"; y Vera en este homenaje a la cantante Josephine Barker, cada vez más excéntrica llegando incluso a cantar lo que antes era apenas un susurro, casi una duda. Uma queda (caída)... uma vontade (voluntad)… uma ilusao (ilusión)...
Al principio las dice como buscando la intención, el tono más correcto, casi como un acto que busca al personaje; al final construye con ellas secuencias lógicas de gestos. Gestos inventados, dotados de gran expresividad -sin duda su mayor virtud en escena- que recuerdan a Marta Carrasco (o.. Vera estaría más bien entre.. Cuqui Jerez...; y Pilar Albarracín?? por esa especie de humor conceptual), insistiendo en que el estilo y la intención de Vera Mantero es único.
La puesta en escena -la sobriedad del plano general en contraposición al barroquismo visual, gestual y vocal de la única figura que lo habita- recuerda, en la línea de Besson, a ese cine que juega con ser mudo: esa Isabella Rosellini en "The saddest music in the world", de Guy Maddin.o la extraña y sofisticada mujer sin rostro de “La antena”, de Esteban Sapir. Ejemplos que son, en realidad, precesores de una gran imagen: la de esa mujer/heroína apareciendo en lo alto de una escalera, de “Metrópolis”, de Fritz Lang y ese Gran Plano General en su dimensión total de dramatismo, que se ha convertido en iconográfico y se estudia en todo manual de técnica de planos. También hay algo que me recuerda a ese precioso trabajo de la prolífica Maya Deren: “Into the mirror” (una de esas piezas claves como “La jetteè”, de Chris Marker que, sin ser filmes convencionales, forman parte de En la segunda propuesta, "Lo que podemos decir de Pierre", Vera es Vera a 100%: vestida cómodamente, sin caracterizar, con ropa de ensayo, luz de sala, todo en aparente normalidad. Sin embargo, probablemente sea mucho más compleja, aunque no lo sean sus elementos a priori. Al ser una pieza danzada parece más fácil de categorizar, cuando en el fondo es un género inventado: Enseguida comienza la reproducción de una imagen en una pantalla, al fondo. La coreografía, el tempo sólo existe como respuesta corpóreo-gestual a dicha imagen: una voz grabada, la de Gilles Deleuze -autor de un para mí libro mítico sobre narrativa: “La imagen-tiempo”, que recuerdo con cariño, en su espesura- refiriéndose a Espinoza, sobre la inmortalidad y la eternidad. Gilles habla en francés; la pantalla está en negro, los subtítulos en español en blanco, en realidad es una no-imagen que se proyecta a lo largo de todo el transcurso. Lo curioso es que al principio el espectador siente la necesidad o considera importante entender el texto pero, poco a poco, Vera lo va coreografiando/bailándolo/interpretándolo, de manera que el texto se convierte en algpo relativo, secundario, apenas la música(lidad) de sus movimientos, se produce una inversión. Es como si fuera una coreografía para cámara al contrario. Se ha despojado a este texto trascendental de su valor inicial, las palabras, y sólo se mantiene de él la musicalidad, la parte por el todo, el tono, ese murmullo de una voz... como cuando dejamos de escucharla con nitidez en el duermevela y no conseguimos distinguir unas de otras sino que escuchamos un hilo. Ilegible si se trata de entenderlo de acuerdo a la "medida (messure) de comunicación", las palabras, porque en este caso lo que se pretende es hacerlo hilo musical,banda sonora de una fantasía creada, que tiene algo entre naif y lewiscarrollniano.
Aquí tenéis parte de ese work in progress, que es improvisación (otro de sus puntos fuertes) y del efecto curioso que crea
El caso es que Vera siempre sabe cómo hacer algo que sea interesante observar, y cómo par el espectador siempre agradece, prefiere ver, en ese tipo de trabajos, "las tripas", cómo algo nace/se crea, se desarrolla y acaba en otra cosa. El monólogo como el yo; la presencia, lo físico, esa espontaneidad como la base y, gracias a su expresividad, a la búsqueda, la relación con las palabras, una reflexión sobre la sociedad contemporánea, la in-comunicación, etc. Cómo cuando algo se descontextualiza se le puede conceder, dar otro nuevo significado.

Hola Lapor, no soy aficionada a la danza, pero las imágenes son impresionantes!
ResponderSuprimirMi blog también cumple tres años, nacimos más o menos al unísono, y es un placer, tres años después, que todavía estemos aquí, siguiéndonos, a pesar de lo impersonal de la red (ya sabes un poco como veo yo todo esto).
Precisamente uno de los primeros post que hice fue el de Maya Deren y su cortometraje completo. Figura a recuperar, pero aquí no se conoce más que en determinados círculos, una pena porque es una maravilla.
Hola Babel, enhorabuena, encantada estoy de que seamos coetáneas!!!! la verdad es que 3 años ya sí es tiempo da la sensación,la dimensión de recorrido. El tuyo ha sido más constante y tiene esa responsabilidad (especialidad) con el cine, que ya sabes que valoro mucho: yo... me he decantado por una variedad de temas y lo voy sacando adelante como puedo, pero está claro que nos tenemos "caladas" y que nuestros estilos y puntos de vista son muy compatibles y de intercambio SIEMPRE. Me resulta muy rico leerte tanto en tus posts como en tus comentarios aquí.
ResponderSuprimirAh, aclararte que las imágenes he combinado Vera Mantero con Maya Deren; y luego a Vera con un fotograma de "El quinto elemento" de Besson, ok?
Por oto lado, sé que la danza sigue siendo el hermano desconocido, por eso siempre que puedo la traigo y además busco referencias en otros camapos, para acecarla.
Este trabajo con Deleuze de fondo, Maya Deren (eso es un dato subjetivo mío pero veo el paralelismo claramente) te gustaría mucho. No es danza realmente, sino una propuesta con un interesante juego de palabras. Si tienes oportunidad de verla, no dejes de hacerlo,ok?
Muchos besos y 3 buenos y merecidos tirones de orejss..!!!
*Por cierto, qué bien que al finalno lo dejases y retomases..! Era y sabía que iba a seguir siendo una de mis lecturas habituales y de referencia...