A sus 80 años, Jean Luc Godard (alias JLG) ha dirigido muchas películas. Siendo el percursor de aquel cine que anhelaba y reivindicó la libertad creativa y la rebeldía narrativa, que consolidó un lenguaje propio, un universo poblado de un carácter de personaje llamado nouelle vague -quizá la parte más amable y digerible de su filmografía-, en los últimos años se ha dedicado a explorar cuestiones comtemporáneas como la in-comunicación, los conflictos políticos y su impacto en la vida cotidiana, la memoria (histórica?), etc. Utiliza para ello un tono antinarrativo, o más cercano al del arte y ensayo, más cinematográfico que artístico, del que ya parece el único superviviente, en el que no hay personajes que protagonicen acciones, sino personajes que nunca son presentados y que siempre le resultan ajenos al espectador, a los que, sencillamente, les ocurren cosas, y éstas no tienen importancia; de hecho, suelen parecer estar en el límite del aburrimiento; Y, para acabar de desconcertar sobre la distancia que establece con la trama, el esqueleto habitual de un filme, Godard hace que estos personajes no sólo no tengan o no muestren emociones, sino que además suelten esos discursos tan intelectualoides tan poco contextualizados: tenemos el ejemplo de ese predicador negro de "Sympathy for the devil"... En "Film socialism" se utiliza, cómo no, este recurso y todos los que Godard introduce y con los que consigue provocar, al no decantarse por ningún género, y mantenerse en esa delgada línea, cuerda floja, ese extraño registro que, sin ser pseudocumental, esta vez se acerca más que nunca al Chirs Marker de "Sans soleil", especialmente en la primera parte, en la que se reflexiona sobre la guera civil, cómo el pueblo ha sido corrompido, capítulos singulares de la historia... todo ello a bordo de un trasatlántico -lo que no deja de tener ironía, reflexión política y cultural vs ocio, en el que se cruzan, de manera coral pero sin ni siquiera saludarse, personajes muy dispares que tan pronto bailan arerobic como recitan esas frases célebres, que nunca parecen tener conexión con la de su interlocutor. Historias que se cruzan y parecen montadas aleatoriamente, como si fueran mini-extractos, fruto de una visión multipantalla, algo futurista en el que siempre perdemos porque no conseguimos almacenar la información. Un hombre siguendo la pista de unos excombatientes, una familia que se esconde en una gasolinera de unas periodistas que les intimidan; la misma Patty Smith, que deambula con su guitarra como una outsider. U otros personajes carismáticos sin explorar, como esbozados: el chico que nunca llega a hacer una foto; la mujer exótica que a veces habla a cámara de Europa (el gran tema del filme) y que parece la narradora de esta "no-historia" pero que acaba por no serlo y no salir más... Todo tan extraño y tan caótico, tan no man´s land.
A mí la verdad me gusta, me parece curioso el efecto que produce en los mecanismos subconscientes internos del espectador, que aquí debe adaptarse, a esta no-acción y constante rebeldía..
La película tiene imágenes muy bonitas como la de un primerísimo plano de un burro y una llama, un casi ying yang animal casual, de culturas domesticadas, con una música de ópera de fondo; o la de un plano general muy abierto desde una esquina de la proa del barco con esa luz que abre el día y satura los colores y una chica que viene corriendo desde lo lejos y sale de plano (aunque luego no sepamos quién es ni adónde va; ni, la verdad, nos importe.) Esa imagen y las que se le parecen recuerdan, aun más que a Marker, a "Drawing restraint 9" de Matthew Barney; y también a "L´intrus" de Claire Denis: Curiosamente ambas transcurren también, en parte, en uno de esos enormes barcos que atraviesan el océano, aunque en este caso sea de turistas, pero quizá esa cercanía a la inmensidad, ese algo sublime que nos hace ver más allá, hace que (unido a la visión de los cineastas, por encima de todo) tengan un tempo común, un tratamiento peculiar del plano, toda esa sofisticacón..; Otras imágenes, por ente y contraposición, puesto que la denominante común es la asimetría, son de pesíma calidad, hacen daño a los oídos, están por debajo del nivel broadcast, empastadísimas, y el sonido, aun peor, ensordecedor. Gente bailando en la discoteca y otros lugares comunes de crucero, con ese estilo tan hortera.Intuyo que Godard quiere decir, con todo ello, que vivimos en una sociedad compleja y contradictoria, y que el buen y el mal gusto conviven, se dan la mano; lo mismo que el intelecto y la ingorancia, incluso la la democracia y la dictadura...Pero nada de esto es explícito, tiene infinitas lecturas y esta película, por llamarlo de alguna forma, acaba súbitamente, lo que yo llamo estilo europeo, sin desenlace ni epílogo ni nada que lo haga parecer otra cosa que no sea un normal fundido en negro, pero resulta que acaba, THE END... Hay que quedarse un par de segundos largos en la butaca pensándolo, comprobándolo, darse cuenta de la jugada del director, y luego ya levantarse. Decía europeo porque lo mismo ocurría "La cinta blanca" de Haneke; "El silencio de Lorna", de los Hnos. Dardenne, "Copia certificada" de Kiarostami, etc. Pero esta vez, "Film socialism" por no haber no hay ni títulos de crédito, una forma de negar el valor habitual, la forma identificable de una película, mediante una estrategia artística.
*Aunque no se trate de comparar, quizá "Notre musique" -a la que se parece en el enfoque que explicaba al principio- me gustó más.. po rque, manteniendo toda esta confusión, tiene un uso del archivo mucho más interesante, más voz; y recuerdo imágenes y conversaciones -dentro del non sense con denominación y sello JLG- hilariantes e ingeniosas, como la del marinero pescando en el río o el jardinero. "Notre musique" / Nuestra música consigue esa voz colectiva, coral que Godard llevaba tanto tiempo buscando; y, a pesar de su frialdad, consigue tocar fibras sensibles, sentimientos ocultos, recovecos de la Historia recuperados. Aquí no. No sé si por no ser la intención, o por no conseguirlo. En cualquier caso, JLG es cine político & espíritu crítico, aunque sea poético y muy abstracto, y se agradece que haya representación del espíritu en la cartelera.

la mejor definición del cine de Godard que he leído es que sus películas son como un palimpsesto. Con esa idea previa es como si todos los significados sugeridos cuadraran y nada resultara extraño....
ResponderSuprimirBesitos mil!!!
ME GUSTA MUCHO ESTA PALABRA!!!! más aún su significado, me recuerda a una buena amiga que trabaja en la RAE y a veces me descubre palabras.., De todas formas esa comparación es bastante evidente en esta peli porque, en sus clásicos intertítulos, va mezclando títulos, superponiéndolos (de hecho, tal y como viene el título y su nombre en el cartel). tiene un quelque choise.. bs
ResponderSuprimirah, y hablando de símiles abstractos o poéticos refiriéndose a filmografías.. Antonio Santamarina -uno de los tipos que + sabe de cine en este país y que lleva el Cine Doré/Filmoteca de Madrid- dijo en un ciclo algo precioso refiriéndose al cine de Terence Davies, que es como una amalgama, esas piedras que llevan dentro un insecto. Y no hay mejor manera de explicarlo.
ResponderSuprimirTengo ganas de ver "Film socialisme", por tu artículo y por lo que he ido leyendo, esbozo una idea de esta película. Las críticas desfavorables me la acercan a Pierrot-le fou, sobre todo ese aparente no-orden del que hablas y esa libertad artística tan de Godard. Precisamente lo mejor del francés es la elusión a todo tono narrativo convencional, aunque eso suene gafapastil para algunos. Me da la sensación, con este film, que vendrá a ser una especie de "legado" del modo de hacer(ver) cine donde se recopilan muchos de los iconos del fascinante Godard. A ver si consigo verla pronto.
ResponderSuprimirSaludos!
Ya que el nivel está tan alto, me atrevo con una nueva aportación de grandes significados en breves frases. Grandísima definición godardiana del posmodernismo: "Necesito mostrar y mostrarme mostrando".
ResponderSuprimirBestos mil!!!!
JA, hola! esa frase sí que es gafapasta, de quién es..: tuya? Anda que.. vaya fama nos estás poniendo a Babel y a mí de espesas, jaja!!!! (bueno, no te digo yo que nos la hayamos ganado..)
ResponderSuprimirEl caso es que, con tus críticas de la sociedad contemporánea que a veces apuntas y ya sabes que me gustan, creo que le sacarías partido a ver esta (extraña) peli, aunque tengo la impresión de que tanto desorden narrativo te volvería loco...
Babel: sí, en parte pueden recordar, ser algunos referentes; lo que ocurre es que la primera parte se organiza y transcurre de una forma -has visto las pelis que comento, de Denis y Barney?- y la segunda parece que hile más, dentro de lo hilariante, más alo "Sympahty for the devil". Y yo sigo sin sabe por cuál de los dos lenguajes me decanto. Creo que el primero me gusta e interesa más, es cercano al video-arte pero con una sobriedad y con una lógica. Me gusta ver personajes que no están desarrollados, estamos habituados a que lo estén y en exceso pero sólo pocas veces bien diseñados. Y al final uno se da cuenta de que es lo mismo, o peor..
besotes a los 2 y me pongo en cuanto consiga el material con la parte que me toca de la triada, siento mucho el retraso!!!!