A Cris, que le gusta tanto como a mí la instalación de fresas...
*Qué buen sabor de boca deja ver una buena exposición, con un buen trabajo de curadoría por detrás -en este caso de Flora Fairbairn y Olivier Varenne-, una buena selección, la justa, de obras, para aglutinar un leit motiv con el que componer una posible historia/lectura del Arte Contemporáneo, que cuestione y revise su valor y el de su relación con el público. Y así fue "ON&ON", una de las mejores exposiciones no sólo de la Casa Encendida -que si ya antes brillaba, ahora está que lo borda-, sino del panorama expositivo nacional de los últimos años y que ha sido un éxito de afluencia de público. Sobre la idea de lo efímero, con una selección de instalaciones en su mayor parte site-specific, uno de los conceptos de proceso y apropiación más interesantes del arte contemporáneo. Obras con múltiples significativos y, sobre todo, un perfecto equilibrio entre lo estético y lo narrativo, a lo que se añade una característica a todas común: el hecho de estar hechas con material o materia orgánica, es decir, cómo la propia obra sufre un deteriorio, una transformación a los ojos del público. Una temporalidad que parece incluso cuestionar una idea básica y esencial: si el arte es la obra en sí o el proceso, si el efecto devastador del tiempo sobre ella hasta, incluso, su extinción puede llegar a ser su valor artístico, su verdadera dimensión... Justo lo contrario a aquella idea de monumentalidad del arte clásico, de la perennidad de la piedra. En contraposición, cuando una exposición trata sobre lo efímero forma parte de ella la curiosidad y la iniciativa del propio espectador que, una vez entiende y es consciente de la vulnerabilidad (intencionada) de la obra, tal vez quiera volver allí a ver el "estado" orgánico de esas obras, comprobar las diferencias, el cambio..; como conviene ir cada cierto tiempo a ver lo que hace Justo Gallego Muñoz, que desde hace 50 años construye con sus propias manos una catedral en Mejora del Campo,Madrid: una lucha casi perdida, imposible contra el Tiempo. Esa heroicidad de retar al tiempo es algo, sin duda, propio de la contemporaneidad. Trabajar con comida -que más tarde se pudriría, a no ser que fuera disecada como un animal- fue una práctica de los años 60, con Vitoiro Stoicita a la cabeza y otros artistas muy cercanos a la propuesta del Arte Póvera, o arte ejecutado con materiales pobres.
El caso es que, los que hemos pasado por una facultad de Bellas Artes considerándolo algo conceptual y hemos salido de ella convencidos de que el Arte es o debe ser agitación, reflejo de la realidad, manifestación de opinión, crítca... ver obras tan bien ejecutadas con work in progress tan lógicos que hasta permiten reconstruir el propio proceso, con elementos tan poco gratuitos, tan bien elegidos, con una dramaturgia, una puesta en escena.. es algo que apreciamos mucho.
De todas ellas quizá la más seductora y una de las que mejor encarna su porpia condición de site-specific, es esa maravilla de instalación de Claire Morgan. Ubicada en el hueco de la escalera, una superficie de fresas como si se tratase de un tapiz, inclinada hacia el suelo, es interrumpida por un hueco por el que ha parecido caer un cuervo que sobrevolaba y que está, ahora, rodeado de moscas (como la clásica imagen del ratón sobre el gato sobre el perro de "los trovamúsicos"), como si hubiera un orden armónico de las cosas, ajeno a la intervención humana. Todos los elementos han sido colgado de hilos transparentes al techo, dispositivo limpio y delicado con el que siempre trabaja Claire, de manera que lo único que está en contacto directo con el suelo es lo que cae, los restos. Al principio la instalación es hermosa, viva..; al final, el color se ha desvaído y sólo quedan de ella sus propios restos: los rabillos de las fresas. En cualquier caso el choque entre lo vivo y lo muerto, cómo las fresas se han pudrido inevitablemente.. y luego la taxidermia del cuevo.. produce un choque brutal, hace una reflexión sobre su propio género y estado, que parece hecho a partes iguales: Más que una naturaleza muerta, sería una "organicidad en evolución".
Otra instalación también maravillosa, una imagen casi inolvidable y que nos devuelve el efecto casi contrario de lo efímero: cómo dicha evoluciónn intrínseca es hacia la construccion y no a la destrucción...es la de Céleste Boursier-Mougenot: Un cuarto cerrado, decorado por instrumentos musicales -baterías y guitarras eléctricas, como podéis ver en la imagen- y en el que se han plantado juncos y plantas, habitado de pájaros. En el que la relación que se establece entre estos dos mundos inicialmente descontextualizados acaba por ser musical puesto que, en el proceso de construcción de nidos, su objetivo natural, los pájaros producen sonoridad al tocar los intrumentos, que es amplificada y reprouducida en bucles por toda la habitación, para deleite (visual y sonoro) de los asistentes. Relación de causa/efecto creada, provocada, que parte de una puesta en escena compleja, sofisticada, que parece salida de un sueño.. para acabar siendo real. Pero que tiene ese don de la posibilidad, de la oportunidad, de ver algo nuevo, curioso, un fenómeno reconciliador, en el que dos tipo de elementos ejecutan sus propias funciones y en su combinación/convivencia, producen otra.
Otro choque, impactante, entre lo inerte y lo vivo en su poder de crecimiento devastador, la oficina/jardín, de Gerda Steiner& Jorg Lenzlinger, que, como el propio título indica, propone un híbrido en el que ordenadores portátiles y chaquetas colgadas de respaldos de sillas parecen ser los únicos indicadores de presencia humana sobre los que flores químicas, una extraña aleación que produce prismas, segundo híbrido de la obra, que además es rosa fosforito y que, con los focos cenitales de la mesa, brilla aun más. Como si fuera una maleza descrontrolada, se extendiera y casi engullese estos elementos del entorno laboral, provocando una extraña imagen, que no se sabe si reivindica lo natural o lo tencológico, la ficción y la realidad...*
Pero la efimeridad no está sólo presente en los materiales en "ON&ON", -llamda así por una pequeña instalación en la que se enciende y apaga una luz en cortos intervalos de tiempo, casi como si fuera la respiración, "el beat de la exposición"-, su casualidad también parece afectar a los que son los elementos habituales o lugares comunes de un espacio expositivo, y, por extensión, de la formalidad en la actitud del público. En una de las salas la que parece ser un guardia de seguridad se coloca en una esquina, con el gesto habitual de manos cogidas por detrás, y comienza a cantar una aria de ópera, con naturalidad, lo que añade el componente del humor, uno de los grandes motores del arte, y plantea la reflexión sobre si las cosas son lo que parecen y por qué todo debe funcionar conforme a lo previsto, a la norma, a la normalidad... en vez de transformarse en otra cosa.. Mientras la falsa guardia de seguridad/soprano -efimeridad de la profesión?- canta, descubrimos que una de las pequeñas salas no de madera, sino pintada con chocolate. Una muestra más de cómo los elementos con poética contribuyen a generar imágenes que remueven algo dentro del espectador, sobre la relatividad de la temporalidad, la caducidad o perennidad del arte contemporáneo, de esas obras, del entorno, de ese momento..
Ahora, digo yo... a quién no puede gustarle, encantarle incluso, por supuesto interesarle el Arte Contemporáneo si ve este tipo de exposiciones??? Para quien esté interesado en dejar de sucumbir a esa premisa creada de que "el arte contemporáneo no es lo mío" -que es lo que muchas veces piensa el público no especializado- y acabe liberándose de su propio cliché, quiera abrir los ojos y descubrir cómo elarte contemporáneo es hoy uno de los terrenos más fértiles y con más capacidad de réplica a la realidad -más incluso que el cine-, manifestándola de forma estética y crítica, con una diversidad de temas, conceptos, puntos de vista... siempre sorprendentes, que forman parte de la más rabiosa actualidad, aquí va un poco habitual TOP 10, para no olvidar las que han sido LAS MEJORES EXPOSICIONES para mí, de los últimos año
- PLAGIARISMOS, Sobre la cultura del plagio": CASA ENCENDIDA, MADRID. 2005. Multidisciplinar.
- "LAS PASIONES" DE BILL VIOLA: FUNDACIÓN LA CAIXA, MADRID. 2004. videoinstalación. (en la foto)
- "POST-IT CITY, CIUDADES OCASIONALES": CCCB, BARCELONA. 20008. Multdisciplinar.
- "FANTASMAGORÍAS, DIBUJO EN MOVIMIENTO". FUNDACIÓN ICO, MADRID. 2007. ilustración (soporte/técnica digital y manual)
- "BARROCO Y NEOBARROCOS, EL INFIERNO DE LO BELLO". DA2 DOMUS ARTIUM, SALAMANCA. 2005/-06. fotografía e instalación.
- "WARHOL POR WARHOL", CASA ENCENDIDA, MADRID. 2008. Fotografía, grabados y otros.
- LISBOA PHOTO: "INSTANTES E INTERVALOS", CCB (Centro Cultural de Belém), LISBOA. 2005. fotografía e instalación,
- "FEDERICO FELLINI, EL CIRCO DE LAS ILUSIONES": CAIXAFOURM, MADRID. 2010. Vídeo, fotografía y cartelería.
- REBECCA HORN: "BODYLANDSCAPES", Retrospectiva: CCB (Centro Cultural de Belém), LISBOA. 2005. Instalación, esculltura y dibujo.
- "EL SIGLO XX A TRAVÉS DE LA MIRADA DE DEXTER DALWOOD": CAC, MÁLAGA. 2010. Pintura y collage.
- "QUINQUIS DE LOS 80" CASA ENCENDIDA, MADRID. 2010. Vídeo, archivo y otros.
Es decir, que gana la Casa Encendida, que sin duda despegó con la exposición sobre Warhol expositivamente, gana, y que mi enhorabuena por su programa 5 estrellas.


Esos pajaricos son auténticas estrellas del rock...
ResponderSuprimirB.R.
ou yeah!!! claro que sí..!
ResponderSuprimircomo Björk sepa de su existencia les conozca, seguro que se los lleva de gira!!!!!! y ni te cuento lo que podía ser eso, con la voz de ángel que tiene ella, reina de la vanguardia. besucossss
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