viernes, 26 de junio de 2015

CROSSING STAGES: Coordenadas y bitácora de un viaje al mito por Europa (Una iniciativa del Aula de las Artes UC3M)

Hace escasos días estuve en Madrid en un precioso acto de cierre y presentación del proyecto europeo CROSSING STAGES (iniciativa del Aula de las Artes UC3M), que salió a las aguas hace 2 años y ha permitido, interna y externamente, individual y coralmente, viajar a tanta gente, en torno al mito, la danza y Europa, en un firme consecuente, bello y muy bien programado contexto.
Queremos darle una sincera enhorabuena a todos los implicados por los incontables aciertos, en especial lo que pudimos ver ...ayer: la nobleza de la presentación del equipo, de una profesionalidad y rigor, como, desafortunadamente, pocas veces; y la contundencia de su multidisciplinariedad, de su éxito como la suma de todas las partes (contribuciones). Danza e investigación. Un artefacto teórico-práctico.

Y copiar como post en este blog una nota bastante personal que escribí aquel día, justo a volver a casa, , para darle perpetuidad y continuidad al viaje, y porque se merece que esta enhorabuena -y todos sus matices y explicaciones- adquieran la esfera más pública y viajera posible.

Quiero dar mi más absoluta ENHORABUENA a Crossing Stages y a tod@s sus mariner@s. Y explicar por qué el evento de hoy (en el campus de la UC3M) ha sido tan especial y, al mismo tiempo, una lección de gestión cultural.
Mi enhorabuena en especial por tan noble y completa presentación del equipo, como parte esencial de entender este PROYECTAZO como la suma de todas las partes. Y clara muestra de cómo... se delega en los diversos profesionales, para que contribuyan activamente, a aportar en su nivel; Que se esparza la leche y se acabe juntando en un entramado complejo que es toda propuesta multidisciplinar. Y esto, que podría tener menos valor que el documental que hemos ido a ver, lo tiene. Así que, de verdad, excelente lección de humildad y humanidad, y apología del organigrama global, entusiasmado, que ha propiciado, hecho posible, incluso se ha transformado en esta geografía humana. (Lección, puesto que en este país no existe mínimo rigor presentando de forma adecuada a los equipos y valorando las contribuciones de sus miembros, y existe tan poca cultura de la MULTIDISCIPLINARIEDAD...).
Respecto al documental, ¡enhorabuena! Por lo bien que refleja la honestidad del viaje y porque es algo vivencial, intuitivo, de mucha escucha. Cómo lo A/V se incorpora, como un viejo conocido, y cierra esa imperfecta belleza que es dudar, deambular, viajar, pensar en un mito, ser El Otro, ser ciudadano, recordar ver la nieve por primera vez... Un proyecto con fondos europeos que habla sobre Europa. Por otro lado, tengo debilidad a esos detalles como ver la barba de Alfredo Miralles crecer a lo largo del proyecto y darle ese naturalismo y tiempo que es, en definitiva, todo proyecto.
En fin, muchos aciertos. Excelente coordinación. De una elegancia que ya intuí desde el principio.
Enhorabuena AULA DE LAS ARTES, AULA DE DANZA de la UC3M /y largo etc.), proyecto del que podéis sentiros muy orgullosos.
Espero, como agua de mayo, las redes y perlas que vayan cayendo del navío...
Entre otras "Penelope is waiting", que definieron como vídeo-instalación o retrato múltiple, lo que generó mi curiosidad puesto que esos géneros en las lindes me interesan mucho, cuyo estreno está previsto para septiembre.




 

Pronto podréis ver el documental "Crossing Europe" on-line en su web oficial, así como otras antas cosas que han salido y aun saldrán de un proyecto con tanta base teórica y de esta envergadura
DISFRUTAD DEL VIAJE: http://www.crossingstages.eu/
 
Dejo, para cerrar este post y como  es habitual en el blog, una referencia que va más allá de esta bonita iniciativa "CROSSING STAGES", para hacer de ese telón de fondo algo mayor, completarlo con otras fuentes y referencias, en estos asuntos de los viajes y las mitologías, la herencia y la raíz.
No se me ocurre mejor ejemplo que esa bellísima película del gran Theo Angelopoulos: "La mirada de Ulises", uno de los grandes cineastas de autor, cuyo legado es el tiempo, el tempo y la representación
En primer lugar, la escena de apertura, hermosísima:
https://www.youtube.com/watch?v=St4Okk4OeQ4

Y aquí una de las escenas que de la película, plagada de belleza y momentos únicos, como cuadros que se ponen muy muy lentamente en movimiento, la que más se me ha quedado en la memoria, y la que, a su vez, más tiene que ver con una cuestión esencial en este post: la mirada, el extrañamiento...
https://www.youtube.com/watch?v=oDMHQqlky20 

miércoles, 20 de mayo de 2015

(De vuelta al blog) | LOS HEDONISTAS: "Cena de pájaros". DINNER IS READY. DRAMATURGIAS DE LO PUTREFACTO Y RIESGOS ESCÉNICOS

La historia es la siguiente: Tenías un blog. Lo tuviste 4 años. Durante ellos, escribiste MUCHO, sobre muchas cosas, prácticamente todas las que ibas a ver. Tenías seguidores fieles, algunos de ellos incluso se hicieron amigos tuyos. 
La propia comunidad te premió en alunas ocasiones. Pero... Llegó el momento en que lo dejaste. Primero con culpa, luego con culpabilidad. No hubo manera de aguantar, por tiempo, ese hábito. Se desinfló la cosa, se cerró el chiringuito. Se abrieron otros.
Tres años después, del final de todo eso.... zás! Decides retomarlo.

Tiene gracia porque el Ave Fénix, este blog, se recupera y levanta el vuelo por una cena de pájaros. En el nombre de un mapeado de lo aéreo. De todo lo que ocurre allá arriba.
Sí, la última propuesta de LOS HEDONISTAS pequeña-gran compañía de teatro de Madrid, prometedora, que alza su voz, fue quien me arrastró a volver y desempolvar este lugar. Un resurgir ante una descomposición; Un re-florecer sobre algo putrefacto.
Son muchas las ideas que me han interesado de este trabajo "CENA DE PÁJAROS", la nueva propuesta de Los Hedonistas: Daniel Puig y Cristina Peregrina a la batuta y la interpretación, que ha estado en cartel -y en residencia- recientemente en Nave 73 (Madrid), espacio acogedor que viene programando joyitas escénicas desde que abrió, ubicado en ese 'triángulo Sur' Atocha-Legazpi-Embajadores, donde ahora pasan muchas cosas.
He decidido plasmar y plantearlas las cuestiones y aspectos que más me han interesado de su propuesta en estas categorías/conceptos. 


|TEATRO DE LO REAL: 
Tomo esa expresión de otra con la que, en la escena del cine independiente y audiovisual experimental, se viene llamando al documental: "el cine de lo real".
En primer lugar, me interesa ese teatro en el que no hay una estructura que mantiene todo a flote, sino esa capacidad de generar situaciones a la deriva... Ese "let's get lost"de Chet Barker. Cosa que en el mundo de la dramaturgia, de la intención con la que algunos hacen el teatro y cómo se lo definen al espectador, acaba por dar las cosas que nos interesan. 

"Nos hemos alejado tanto de las piedras, 
de nosotros mismos, 
de la naturaleza...
Que ya no sabemos cómo son los animales."
(LOS HEDONISTAS)


Hay una verdad casi insoportable, incuestionable, en toda la pieza. Como si todas las verdades categóricas se reuniesen en este texto. Y el espectáculo fuese, más bien, la puesta en común del resultado de un experimento, en la que el espectador se pasa una hora diciéndose a sí mismo: "Es verdad, es verdad..." Afirmando mentalmente, como queriendo darle con el codo al compañero de butaca, como queriendo decirle: - "¿A que sí? ¿No te pasa a ti..?
Lo malo es que ese experimento y conclusiones sea sobre nosotros y nuestro patetismo, lo artificiales que nos hemos vuelto, los ritos absurdos que nos hemos inventado, la cuerda floja entre lo terrenal y lo divino por la que andamos, el caos en el orden de las cosas... Todo aquello que hace que ya no sepamos ni estar una hora viendo un bonito espectáculo, sólo eso, como si fuera poco, sin llevarnos la mano al bolsillo -esa caja de pandora, que guarda los mil in-puts que nos dispersan- y ver, con cuidado cómo asoma su cabecita... Maldito inseparable móvil. Gesto que hacemos como quien va a acariciar a un pajarito recogido del suelo guardado en el bolsillo. Ese ya familiar e inseparable estado de ansiedad al que Cristina y David (LOS HEDONISTAS) tmb se refieren. Todos esos gestos que antes eran otra cosa...



|MISE-EM-SCÈNE:
Ese teatro lleno de cosas... Elementos escénicos a tuti plen, distintos niveles de significado. Esto siempre me recuerda mi formación en teatro con cía. Third Angel (Sheffield), mis épocas lisboetas y los varios espectáculos en los que actué en aquella época. En los que siempre había estructura y nunca había guión. Esa intención de explorar los recovecos de la memoria. Hacer teatro basado en metodologías observacionales, costumbristas, cotidianas... más que revisando a los grandes y ennobleciendo y elevando el teatro, en el dispositivo de cuarta pared... Leer una carta en vivo por primera vez. Ese tipo de cosas. Bajar la carta, secarte las lágrimas y saber qué hacer con aquel público, que te observa, que se ha compadecido. La intuición, la empatía, el impacto de lo emocional. Yo nunca he sido actriz pero en aquella época actuaba con esos métodos...
Reservarse cosas, para hacer en escena, cosas que no haríamos -ni serían lo mismo- fuera. Quizá el teatro, a día de hoy, ya sea eso. Comerse 6 huevos fritos en escena, hacer 6 veces lo que haces sólo 1 en la vida diaria. LOS HEDONISTAS ponen un cebo y se auto-empachan de sus propios elementos. Aunque de eso hablaremos después...


David y Cristina: Actores. Sin personaje. Con un discurso (texto total). Performers: vulnerables, al borde de su propio riesgo, con el dedo junto a la trampa y el trozo de queso, a punto del empacho, de la sobredosis de hidratos. Amigos en escena. Despotrican. Manipulan. Cocinan. Recitan. 
Comienza este espectáculo, que ya intuimos se convertirá en cena, de una forma muy interesante: Ella y su voz modulada, casi postproducida, toda una voz off; Y él, en la línea del horizonte, en la medio penumbra, como si fuera el comienzísimo de un amanecer, comiendo una manzana. Imagen que por un segundo es la Génesis más pura, esa clásica voz que empieza a contar el principio de todo, remontándose a la leyenda, antes de la realidad. Pero luego... todo se enrarece. Y él sólo come una manzana y ella está en una caseta de plástico sentada con un micrófono, rodeada de flores de plástico. En una especie de extraño mausoleo. Es de noche. Y suelta dardos de lo pequeños y absurdos que somos.
Las flores, icono de belleza... Todas artificiales. En un exceso que puede recordar a Jan Fabre o Rodrigo García. Flores en el suelo, en un florero, dentro de un invernadero de plástico para chalet con parcela, en las elegantes y descontextualizadas chaquetas de los conductores de esta extraña ceremonia. Flores fúnebres. Esa saturación, que hace que lo que era bello ya no lo sea.  


|LA COMIDA, PARAÍSO CRUEL:



Pasemos a la mesa. Esa especie de segundo acto. A él y a sus preparativos.
Un huevo frito. Uno, dos, tres... Hasta seis. Sacados, descascarillados, removidos, puestos en una sartén, salpicados por el aceite, dejados dorar, sacados con una espumillera, colocados en el plato, llevados a la mesa, mojados en miga de pan, cogidos con la mano, llevados a la boca, engullidos, digeridos. Uno, dos, tres... Y así hasta seis.
¿Por qué todos estos pasos, esta importancia de lo insignificante? Porque nos hacen espectadores de un no-espectáculo. Porque ese acto, sencillo, está en el marco de lo grandioso. Ellos juegan con la expectativa, con la desproporción, todo el tiempo. Con llevar el elemento escénico hasta su extenuación. 
Hablar de la comida hasta llegar hasta el más absoluto empacho.

Esto nos lleva a una de las primeras fuentes a las que se puede asociar "Cena de pájaros" de LOS HEDONISTAS: Ese interesante documental de Jorge Furtado (Brasil) "LA ISLA DE LAS FLORES", en el que también completa la cuadratura del círculo, estructura que, en la mayor parte de los casos, produce y provoca grima, puesto que no deja espacio a la aureola, al icono, al mito...

https://www.youtube.com/watch?v=mZX0zU32k00



|LO PUTREFACTO:
Por otro lado, la insistencia en la comida, hablar de ella desde todos sus ángulos: Sus características, excentricidades, ver el alimento, ver comerlo, ver a quien lo consume digerirlo... Recuerda -y eso es muy buena cosa, señal de madurez escénica acercarse- a aquellas prácticas artísticas de los 70's tan interesantes y a veces poco conocidas, todas esas tendencias en torno al concepto de Land Art. Aunque a veces la gente lo identifique con algo mucho más bucólico, significaba en realidad una postura muy crítica con la sociedad y una ruptura con la urbe y todo lo que significaba: capitalismo, mercado del arte, mercantilismo de la obra, la galería como espacio de legitimación.... Pocas veces los artistas han sido tan críticos y subversivos como entonces. Y tampoco nunca lo ha sido tanto un concepto de instalación. Por eso está bien que lo escénico recuerde. Vito Acconci, uno de aquellos artistas, trabajó específicamente sobre la comida y sus rituales, e hizo aquella performance (de la que nos hablaba tanto Replinger en la facultad) en la que se comió y luego se enterró la mesa, en una zanja, con todos sus restos y vajillas... Una comida de la que nadie supo y de la que nada quedó, enterrada como un cuerpo sin vida.
Todos esos escenarios y dispositivos para mostrar lados ocultos, la parte trasera del supermercado, una boca manchada de grasa, el acto de matar... De eso tmb mejor hablar más delante, mejor parcelar esto por parcelas, por platos, este menú de lo putrefacto, puesto que, a pesar de todo, en toda esta cena existe un cierto rigor y hay una etiqueta.  
Sí decir que algo de este espíritu se retuvo y recuperó en esa magnífica exposición "ON&ON" Primera Muestra de Arte Efímero en España (Casa Encendida, 2013), comisariada por Flora Fairbairn y Olivier Varenne, que pretendía agitar la memoria personal de los visitantes y hacer palpable la decadencia inevitable de la naturaleza, que, con el paso del tiempo, se va transformando... Y de la que destacamos esa hermosa e inquietante pieza/instalación de Celeste Boursier Mougenotpájaros emitiendo sonidos a través de cinco guitarras y tres bajos. Ese extrañamiento de verlos en una localización interior: Músicos, cómplices de un concierto improvisado, engañados por unas migas y colaborando activamente en la esfera de lo humano para nuestro deleite... Pájaros con vuelo controlado. Vuelo SITE-SPECIFIC. Un vuelo que suena, que compone, que se convierte en post-rock. Una experiencia muy en la línea de este trabajo de Los Hedonistas. 

Aquí lo podéis ver en vivo: https://vimeo.com/10116574
En definitiva, fuentes más allá del teatro, en las que entra la ironía, los conceptos,de otra forma, y que sobreentiendo Cristina y David manejan y muy bien...
   
Por otro lado... El cuerpo, un cadáver,el infierno de lo bello... nos llevan poco a poco a una latente violencia que LOS HEDONISTAS convocan, a través de innumerables citas relacionadas con la comida, hilo conductor. Materia orgánica de la que nos alimentamos, que es previamente muerte, y que, en las puertas de una silla eléctrica, adquiere ese culto del último deseo y se convierte en algo extraordinario, lícito, legitimado, merecido. Un lujo al alcance de todos ese último bocado que llevarse a la boca. La última vez. De todo, de esa maquinaria llamada aparato digestivo. LOS HEDONISTAS llegan a decirlo de esa forma que nos damos cuenta.
Y, llegados a este punto, me parece inevitable no seguir el recorrido de fuentes afines a "Cena de pájaros" sin incluir un icono: "UN PERRO ANDALUZ" esa maravilla a cuatro manos de dos de los grandes genios Luis Buñuel y Salvador Dalí, un delirio compartido en el que lo putrefacto no sólo tiene cabida sino que se convierte en el escenario de la historia. Ese caballo sobre el piano tan emblemático y desconcertante, que parece preceder al mismo Guernica. Aunque aquí todo conviva bajo la libertad de las vanguardias y la iconografía hilariante del surrealismo y el subconsciente...

Disfruten de este clasicazo, en este viaje a bordo de LOS HEDONISTAS, una vez más, que no hay ojos que lo vean igual dos veces... (aquí on-line completo: "UN PERRO ANDALUZ")


|PSEUDO-MITOLOGÍA:
Hay algo en el texto y la dramaturgia de esta pieza fuera del confort que me recuerda -y no me extrañaría nada que lo hubieran tenido presente "El Angelus novus" del que hablaba Walter Benjamin, que se aleja y,desde lo alto, observa la barbarie, quedarse cada vez más pequeña... 
Una imagen sin duda muy potente. De esa voluntad de querer reconstruir, recuperar, volver atrás a ese momento en el que sí nos parábamos a ver los pájaros y a coger flores.

“Hay un cuadro de Klee (1920) que se titula Ángelus Novus. Se ve en él a un Ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desencajado, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la Historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas… Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso”. 
(Walter Benjamin)

Un futuro que LOS HEDONISTAS plantean bastante negro. Y es cierto que lo es. A no ser que haya una vuelta a la raíz de las cosas. O quizá no lo planteen tan negro, porque dedicarle esta pieza ayuda, al menos a los presentes, a tomar conciencia de estas pequeñas atrocidades, a querer volver a ser nosotros mismos. 

¿O sí..? 
Volvamos a nuestra visceralidad, a los impulsos, a nuestro ser más animal. A su extraña relación con el acto de comer y de matar. O al hedonismo en sí mismo como manera de hacer lo que a uno le plazca sea cual sea el precio. o a todas esas situaciones y conmemoraciones que ellos citan y no conseguimos retener. Algo que sin duda me lleva a compartir el cortometraje "Cazadores", de Achero Mañas, toda una joyita que no me canso de ver, en la que se muestra ese aspecto misterioso de lo abyecto, y la crudeza, particularmente en la infancia, de explorar el lado oscuro...




|DISPOSITIVO E IRONÍA:

Básicamente, además de todos los elementos y ornamentos que los coronan (flores, pollos) son dos:
- Una mesa, frontal al público, en ese clásico dispositivo,que, por cierto, tan bien funciona con el público, y que en este caso es una sinécdoque, de 2 en vez de 10, de la última cena, imagen iconográfica en este acto de cenar.
- El andamio, con su juego horizontal y vertical, que da sentido a los paños con los que previamente se secaron las comisuras de yema de huevo. Junto a él, ahora, son costaleros: "los operarios al servicio del culto". En cierta manera se desvía del hilo conductor y absoluto leit motiv, la comida, como breve y épico acto, de matar y de comer, para llevarnos a ese escenario de sacristía... Segundo elemento, que abre una caja de pandora más en segundo plano, y que no encaja, en mi opinión, tan exactamente en toda esa maquinaria/artefacto, pero es igualmente un valor añadido y un riesgo a esta particular puesta en escena. Pienso que este desvío se produce porque ese andamio no es un objeto escénico sino un elemento de tránsito, de este viaje, de nave a la deriva, en la que el señor cascarrabias re-visita en navidad los escenarios de su vida. Esta vez con la lucidez y la mirada (en este caso la voz) crítica que lo condena. El Angelus... Sí empieza a ser más interesante cuando ese andamio se convierte en el escenario del crimen, el lugar del segundo plato... De nuevo comensales, esta vez comiendo pollo con las manos, tapados con unas telas, corriendo un tupido velo, como si aun existiera un pudor entre ellos y nosotros o, lo que es lo mismo, entre Nosotros y El Otro.

Nos llegan restos del pollo, lo que no se come. Mientras, hablan, uno con el otro, con la boca llena. Apenas les entendemos. Pero da igual. Que el texto se deforme, que no les veamos las caras... porque, al final, lo que viene a decir es que somos un sinfín de paradojas, de contradicciones y de miedos. 
Y, en escena, bajo ese murmullo de ellos hablando, con una luz tenue... Esa lluvia de muslos de pollo -rebañados, mordisqueados- que saltan a escasos metros de nosotros. Imagen potente, que pide ser final, que recuerda a "Magnolia" de Paul Thomas Anderson y esa inolvidable lluvia de ranas, otra gran metáfora y una de las mejores escenas de personajes y circunstancias.
Aquí la podéis ver:
https://www.youtube.com/watch?v=6sWJuQD0cL8

(Volviendo) Cena de pájaros y lluvia de pollos... Es interesante ese giro -retomo luego- ese nuevo tratamiento y dispositivo, no verles, me parece muy interesante a la hora de ir llevando al espectador a un mundo y discurso cada vez más complejo.

Porque ellos van desapareciendo y es como si el texto estuviera siempre por encima, esa voz off, de leyenda, que va contando el orden de los acontecimientos, una voz de ninfa, sirena, atemporal, o, simplemente, una voz que no pertenece a nadie, La voz de la Historia. Y que ellos que realizaron acciones domésticas y recitaron textos ahora adopten un segundo lugar. Y sean las consecuencias de sus actos las que se queden con nosotros.



|EL TEXTO TOTAL:
El texto: ese goteo incesante de 1 hora, al que no se acaba uno de acostumbrar y que tampoco consigue memorizar. Texto que es bello y siniestro a la vez. Que es recitado por ambos . Tengo la sospecha, puestos a dar sugerencias,y para que esto sea un feedback tmb, de que conviene revisar "quién dice qué", porque Cristina y su voz modulada y David y su voz más apática, beat... pueden representar cosas muy distintas. Y se debería aprovechar. Uno más terrenal y otra más divina, por una pura cuestión de personalidad de las voces. Y ya que en ese segmento vertical de "Dédalo e Ícaro", entre volar y caerse, los bajos fondos y el entendimiento del vuelo, están ellos. Y está esta cena y estos pájaros. También es cierto que es difícil, sin duda combinar varios tonos, y que un texto no dejan de ser palabras.. Y que a Angelica Lidell, que es uno de esos paradigmas que siempre vienen a la cabeza cuando se trata de textos totales, de ataques verbales, de quedarse sin saliva de tanto que se ha dicho... Le pasa lo mismo. Que al final el espectador, aunque no lo quiera, puede acabar acostumbrándose y que sea casi un mantra. 

En ese sentido, en la última parte, yo había optado por una total ausencia por un cambio de tono, de modo de representación: Del retrato (ellos) al bodegón (sus restos). Sí, el bodegón, ese género también llamado naturaleza muerta y normalmente imagen pictórica del exceso. Sacaría a estos hedonistas, que se han puesto las botas, de escena. Y lo cerraría así, sin ellos, con su ausencia, con sus restos, con los restos de su comida... 
Y expectante me quedo y expectante dejo a quien lea este post, más bien, encarecidamente le recomiendo, la publicación del texto (que entiendo ellos mismos autoeditan y podremos comprar en próximos bolos o poniéndonos en contacto con ellos). Sí, ellos son de ésos. Intelectuales. De ir a ver el espectáculo más comprar y leer el texto y acordarnos con él del espectáculo. Y que nunca sean lo mismo. La maravillosa disociación.

En fin, que da ganas de trabajar con esta gente e irse hasta las profundidades. 
Jugar con las palabras y seguir azotando y abofeteando al espectador para que no se acomode en la butaca, alzar la voz, Y en ese sentido mi enhorabuena  a LOS HEDONISTAS por ese delicado complejo y multidisciplinar universo y por cómo lo van poblando.
¡Os sigo la pista!   

lunes, 22 de octubre de 2012

"BLANCANIEVES", DE PABLO BERGER: La vuelta al cine en estado puro, el homenaje poliédrico... Adaptaciones cinematográficas y honestidades: el 'alma' de lo local.

Pablo Berger... ¡¡gracias, de todo corazón!! Como cinéfila, amante del cine, individuo que no ha abandonado las salas ni pretende hacerlo... Esta película es un regalo. No he visto nada de tu filmografía anterior, pero "Blancanieves" palpita de manera tan cinematográfica que, en un momento en que se había bajado del pedestal al Cine, lo has vuelto a subir. Gracias por haber hecho el peliculón que el cine español necesitaba. O... Suerte la mía haber visto la película cuando acababa de volver de verla a ella: Sevilla. No sólo de ella, de su poderío, su solera, su belleza, sus costumbres, es un hermosísimo retrato esta película, sino que lo es también del flamenco, del carácter andaluz y, por extensión, de todo lo español. Historia, costumbrismo, cultura...
A ti y todo el equipo, gracias: Por haberme recordado todas esas maravillosas películas con las que uno empieza a adorar el cine. Gracias, por hacer ese extensísimo y tan acertado homenaje (a todos los nombrados, especialmente los de aquí,muchas veces olvidados). Gracias por haberme emocionado, por demostrar que aun queda mucho que dar y que la gente se conforma con poco..; Que el oficio del cineasta es una apuesta y un compromiso con el cine. Que no hay nada más maravilloso que el cine que homenajea al cine y a lo que somos nosotros mismos, lleno de honestidad, que igual que "Cinema Paradiso" es un homenaje al cine, tu Blancanieves también lo es. Una de esas películas de la categoría que ennoblece a todo el cine con C. Lo más maravilloso es que conmueve profundamente, recuperando la esencia en la que el cine nació: la emoción. Es espantoso el buen gusto que desprende, la acumulación de referencias y homenajes (luego intentaré recopilarlos), no le falta un detalle ni le sobra un solo fotograma. Cine en estado puro…
Si no le dan el Oscar, me desencantaré profundamente, pensaré que esos académicos son unos insensibles e ignorantes. O no. Mejor pensaré: Peor para ellos, incautos, que no tienen películas hechas con tanta alma y no las oyen latir...


... Creo que no había visto una escena tan bella como ésta, la de esas dos mujeres en las gradas en los preámbulos de la corrida, ante la expectación... hace mucho, mucho tiempo. Hacía tiempo que no le sentaba a alguien tan, tan bien el blanco y negro. La escena tiene un sabor a Cine que no puede con ella, es de una belleza suprema. Ellas: Se dicen cosas al oído, se abanican, presumidas. Todo cargado de una naturalidad espantosa, como si un cuadro del mismo Goya cobrase vida. En los códigos de esa enorme expresividad del cine mudo: el bullicio, la multitud y ellas... Bellas, con sus mantillas, impolutas. Figuras blancas que destacan por sus sonrisas radiantes, sobre fondo de multitud negro. Madre e hija. Inmersión absoluta en lo mejor: lo más puro lo más auténtico de la cultura, Historia e idiosincrasia española. Me ha dejado desarmada. No sólo por lo espléndidas que están: Inma Cuesta, la actriz más bella de todas las caras del cine español actual, puro magnetismo; y Angela Molina, que... Qué decir de ella, una voz afónica y un cuerpo menudo y se come todo lo que le rodea, es tan maravillosa que la cámara le tiene devoción...
Contraplano: En traje de luces en blanco y negro, esta vez visto desde las gradas (Antonio Villalta, estupendo) el torero, objeto de todas las miradas, para el que sólo existen dos ojos, negros azabache: Se acerca, la mira, le dedica la corrida. Ella en alto; dulcemente lo mira. El vestido de lunares se esferiza bajo su pecho; Se toca ese vientre germinado, como si le acariciase a él. Ese amor entre ellos sin palabras. Y entonces el giro, el punto de inflexión. Un amuleto de la suerte que cae, ese extraño presentimiento.. Una atmósfera estéticamente sublime en toda la escena que se va enrareciendo, dando paso a algo que todo lo envenena: el drama, la tragedia. Enseguida se sabe que una desgracia, va a ocurrir. Comienza ese montaje de planos que recuerda al mismísimo "Un perro andaluz" (Buñuel/Dalí), al más puro estilo cine mudo, con todo sus matices... Una presentación de personajes casi al mismo tiempo que su tragedia, que parece el homenaje más sincero rendido al mismísimo García Lorca, como si unos versos empuñados por el poeta se hiciesen esta fina estampa. Toda una oda, a esa belleza que sobresale, la que también hacía especiales a Yerma, Adela..; Y un apunte, a una grieta, a algo abyecto, una desgracia por venir, algo relacionado con lo que se lleva en las entrañas -lo que también las hizo, a todas ellas, desgraciadas-. Pienso en esta escena y de verdad que me conmueve. Un diez a la realización, a ese hermoso paralelismo entre el parto y una corrida (y, por favor, no llevemos esto al tema taurino, me limito a comentarlo en su valor cinematográfico, que es mucho y muy ingenioso), a cómo posteriormente se retomará esta escena, en un ciclo de vida y muerte; Un diez a la interpretación, al maravilloso reparto, que tan bien funcionan en este registro. Una liberación como espectadora ver que la película ha despegado y sobresalido de tal manera, con una intensidad, tan al comienzo, que ya nada la hará caer.

"Blancanieves" de Pablo Berger tiene un magnetismo espantoso porque se ciñe a la esencia de la historia que quiere contar, de principio a fin. Hace que sintamos empatía y suframos por esa hermosa y alegre mujer a la que el torero dedica su corrida; Por la madre, que la acompaña, que no llora y se tiene que sobreponer para cuidar de su nieta; La nieta, una niña rechazada por el padre, que le recuerda demasiado a su amada perdida. Todo al más puro estilo de tragedia garcíalorquiana (heredera directa de la tragedia griega, la madre de todas las madres), con tintes a García Márquez. Tres generaciones azotadas por una desgracia. Un amor entre ellas, un vínculo irrompible, sangre de su sangre. Tres mujeres a las que sólo separaría la muerte.

Primera gran virtud: Es casi impactante ver cómo la película, desde el comienzo, goza de una frescura y una verosimilitud espantosas en el que ya se asumen dos premisas: Que se trata de cine mudo y cine de época, en simultáneo. De ambos se toman los códigos: tratamiento de plano, escenarios, ritmo narrativo, concepto de escena, caracterización de personajes, etc.; Todos los aspectos, con un buen gusto que escasea a día de hoy en el cine, ponen en relieve ese costumbrismo, tanto el propio del cine español de hace 50 años, como al primer cine, mudo, los comienzos del propio cine, homenajeándolos, a varios, en su parecido y verosimilitud, a todo ese cine clásico. En estos recursos dramáticos se basa la adaptación del cuento: "Blancanieves" es un ejercicio absolutamente perspicaz y sublime, que combina lo universal del cuento -del que toma la trama y la estructura, la parte reconocible de la historia- con la localidad de la historia, del marco de la acción. Ambientada entre toros, toreros, copla y flamenco… en una casa en Sevilla, en el barrio de Triana, en la que crece una niña que vive con su abuela. Lo local como esencia absoluta, el alma de la historia, a ritmo de palmas, que desencadena casi un recorrido histórico, antropológico y social, de la época. Apropiarse de la historia base desde el primer momento, casi absorberla, ya sólo por el simple hecho de llamar a Blancanieves “Carmencita”, un nombre tan español…
Como aquella famosa teoría de 'las capas de una cebolla', sobre el cómo funciona el teatro de Shakespeare (que viene a decir que todo el público, sea cual fuere su condición y nivel sociocultural, entiende el mensaje, puesto que es universal, aunque quienes lo intelectualicen consigan llegar a más capas, a más matices, a una lectura más compleja y profunda), "Blancanieves" se construye sobre un esqueleto: una historia por todos conocida y de la que, a pesar de ser narrativamente fiel, nos conseguimos olvidar completamente, puesto que se reinventa. Respecto al tratamiento narrativo, al tono de la adaptación: Esa versión edulcorada y filtrada del cuento de los hermanos Grimm que forma parte de nuestro inconsciente colectivo, gracias a la factoría Disney, ésa que le imprime siempre el sello de la alegría superlativa y la moralina, tan paternalista y extremamente protectora… Sin embargo, la alegría queda en esta historia mucho más justificada, por esa gracia y ese salero de una niña de Triana, que disfruta de la música, de las pequeñas cosas, de bailar sevillanas con su abuela, de jugar con ese gallo... Aunque en realidad el día de su comunión lo que más quiera es ver a su padre. Y su padre no vaya.

Los tránsitos en el tiempo son absolutamente maravillosos, la película goza de un ritmo de ese cine clásico que ya no se hace.

La película está cargada de referencias cinematográficas, de constante guiños al Cine clásico, podemos reconocer en ella por sus encuadres, claros homenajes a Orson Welles, Federico Fellini, Fritz Lang, Billy Wilder, incluso Alfred Hitchcock. Todos ellos auténticos ingenieros narrativos. Un recorrido, siempre al servicio de la historia aquí narrada, por "Ciudadano Kane" (todos esos planos picados y movimientos de grúa para introducir en un espacio algo lúgubre y adverso, especialmente la casa de Encarna par esa niña), "La estrada" (y toda esa cotidianeidad del mundo itinerante del circo, una road trip en carromato),"El crepúsculo de los dioses/Sunset Blvd." (tomada para la caracterización en un estilo diferente, de cine clásico americano, del personaje de la mala, Encarna, frívola), "Metrópolis" (la épica de la anti heroína: o ved este fotograma a la izquieda) o "Rebeca" (para recrear esa constante amenaza, la tortura mental de la antagonista, en una casa lúgubre). Todas estas referencias al cine clásico son, por tanto, la transición a otro escenario, segunda fase de la historia, cuando Carmencita, trás la muerte de su querida abuela, es trasladada a la casa de Encarna-Mientras que en el todo de la historia, especialmente al comienzo, de ahí el éxito del enfoque de esta adaptación contemporánea del cuento, las referencias cinematográficas, el poso, el sentido y el valor del homenaje es a los grandes del cine español. Buñuel, Bardem y Berlanga, AKA 'las 3 Bs del Cine Español' le dan un valor añadido, un absoluto legado, no sólo cinematográfico, sino antropológico, social, cultural, histórico... Fotogramas, incluso escenas, pero como si fueran momentos nuestros autobiográficos, revividos, de “Calle mayor” o “Viridiana”: ese tono, ese ritmo, esa austeridad, esa manera de filmar, esos planos genrales tan nobles de gente tan pequeña. Todo ello está muy presentes. 'Sabe a eso'. La película comienza con un registro pseudodocumental, que nos lleva a los inicios del cine y reconduce la historia, desde un contexto de realismo social, que en todo momento mantendrá, a ese lugar, a ese barrio, a esa familia, hasta meternos dentro de esas pupilas negro azabache heredadas de su madre trianera, y quedarnos allí dentro. Y verlo ya todo desde sus ojos.

Comentar que, dada la naturalidad y la honestidad con las que esta hecha esta película, los rumores sobre el hecho de que la película se hubiera rodado previamente a "The Artist" pero estrenado posteriormente fueran en detrimento de ésta son absolutamente inofensivos: La francesa y oscarizada película es un ejercicio de estilo; Mientras que ésta es cine en estado puro con una premisa estética. Es cierto que comparten algo inusual y que esto efectivamente, y qué mala suerte, podría impedir la entrega de un premio que se merece, pero creo firmemente que en "Blancanieves" el uso de todos los recursos es de un buen gusto y que todo contribuye a armar, a darle un 'alma' a la historia, que hay diversas referencias al cine y que es en sí misma un homenaje al Cine (más que lo es "The artist", que es, en todo caso, un guiño)
En todo caso, yo creo que recordaría más a joyas tranfronterizas entre el cine mudo y poético contemporáneo, como, por ejemplo, "Tuvalú", de Veit Helmer, ese estado recuperado de lo primigenio del cine, en las que te quedas pensando mucho tiempo, género fantástico con reminiscencias a Jean Pierre Jeunet; O "La antena" (Esteban Sapir, 2007), el verdadero primer experimento en retomar el cine mudo para reconvertirlo, una genialidad de puesta en escena y postproducción.

La película tiene otra gran virtud: el apoyo en sus personajes, espantosamente bien diseñados. Son los que tienen que ser y están donde tiene que estar, para el desarrollo de la historia. No hay fuegos de artificio. Una protagonista, sus referentes: su madre, su querida abuela, su padre. Perdidos los tres, sólo le queda su antagonista, a la que nunca se enfrenta, opero que pretenderá aniquilarla, retomar su perverso y maléfico plan, en un lugar cargado de simbolismo para la historia; Y luego están los siete enanitos, que la acogen (lo que provoca los celos de uno de ellos, posible según antagonista… humanizando la historia) con los que se va, en la vida ambulante del circo, y a la que incluyen en su show, encantados con esta sonriente chica, que luego resulta saber torear. Por un accidente, (otro bonito giro del guión para encajar las piezas) ella no recuerda nada de su vida anterior. Poco a poco recordará el toreo y a su padre, conseguirá seguir sus pasos, brillar en una plaza, toreando, sin ni siquiera tener que matar al toro pero...
Sin conseguir escapar de ese trágico destino que depara y está escrito en los cuentos, especialmente cuando se le ha jurado fidelidad, y ella, de una manera mucho más absurda, puesto que se acaba de librar de la muerte en el ruedo, sucumbirá, apenando a toda la audiencia, la de las gradas y la de las butacas, a la muerte. Aquella estúpida e icónica manzana. Y el espectador, adulto, internamente deseará con todas sus fuerzas que la historia vuelva al código infantil, del cuento, que algo o alguien la reavive. Pablo Berger, por favor.. (tic tac, tic tac..) Que se le ocurra algo ingenioso para recuperarla, que se le ocurra algo. Y es que en el cine hay muertes que son mucho más dolorosas... ¿Sabéis por qué? Porque hay personajes inolvidables, porque éste lo es porque le vimos cómo perdía todo, cómo cayó; cómo luego se levantó. Pero ¿sabéis sobre todo por qué? Porque le hemos visto nacer. Y es demasiado trise e injusto, en 'la curva de los personajes', que ahora "Blancanieves" en traje de luces, en plena gloria, en el sitio donde su padre le dedicó a su madre su amor y por eso está ahora ahora aquí... Por un mordisco, vuelva a caer y ya no se levante. Tampoco es casualidad que Encarna (Maribel Verdú) lleve una mantilla negra, cuando en la imagen prácticamente inicial, la más bella de todas, esa escena., las dos mujeres sonreían y llevaba  mantillas blancas impolutas. Y ella esperaba a una niña, y esa niña es ahora esa mujer que levanta la montera a un público que la aclama. Por cierto, qué potente la imagen de una mujer tendiéndole una manzana a un torero -en este caso ella- que pasa a dar el saludo a la gradas. Toda una revisión del mito/icono. Chapeau.
Del reparto, todo dieces: Estupenda Macarena García, va a llegar lejos, qué duda cabe… Tiene algo que lleva de la mano con ella al espectador desde el primer momento, ese carisma de Liza Milleni.
Por cierto, también impresionante todo ese tenebrismo film noir de la escena en que sus seis pequeños amigos se vengan de Encarna. Entrañable nombre para una mala: Maribel Verdú, con ese registro suyo que a veces me parece sobreactuado pero que aquí le sienta tan bien, la antagonista, la mujer del perverso plan, cuya maldad hace que la niña recupere la relación de su padre, intente salvarle, tenga después que huir. Una mujer que se queda con la fortuna de un torero para comprarse todos sus caprichos y se hace cada vez más excéntrica, más malvada; De Inma Cuesta ya he comentado el sobrecogedora belleza, el peso en oro de este cameo de dos escenas, tan poderosas,gracia a ella; Por último, comentar lo estupendo que es que la SEMINCI acabe de rendir homenaje y entregado un Premio a su Carrera a Angela Molina. Esta mañana mismo yo he vuelto en el mismo tren que ella y hemos coincidido comprando el periódico y... Os lo aseguro: Ella tiene algo que es indisoluble del cine, como si ése fuera su lugar natural. Los papeles que han hecho son muchos pero el que hace aquí, en "Blancanieves" es absolutamente hermoso, que representa ese amor de la abuela que nunca se acaba, sólo se lo lleva la muerte.
El reparto se completa con otros personajes: Los famosos siete enanitos, que aquí son siete enanos de verdad, estupendo dar con elementos del guión que lo llevan a su humanidad y verosimilitud (puesto que este detalle de la adaptación perfectamente cuadras en el hilo histórico temporal), que hacen una show circense ambulante y viven en una pequeña caravana de dos pisos. Uno de ellos enamorado de la sonriente chica; Oro, celoso, dispuesto a recuperar su lugar en la que también es su familia, en el espectáculo.
También está un ambicioso y despiadado manager, interpretado por un siempre maravilloso Josep Maria Pou, el tercer antagonista, quien lleva la trama a una parte añadida: Un cine que conmueve al espectador de la manera de antes. Que puede tener tanta crueldad que los personajes no pueden huir de sus destino y el espectador observa esto sin poder ayudarle. Aun peor que aquella pobre Gelsomina (Giuletta Masina"La estrada", de F. Fellini) maltratada y amenazada por el autoritario Zampanò (Anthony Queen). Aquí, ni siquiera enterrada, Carmen, muerta en su féretro, es una atracción más de una de esas ferias de curiosidades en las que nació, precisamente el Cine. En las garras de un tipo, ese ambicioso showman, dispuesto a todo por el "Show must go on", dispuesto a transportar un cadáver para hacer negocio. Y a dejar ese féretro sin cerrar. Un tipo que no respeta ni a los muertos... Uno de los finales más inolvidables y épicos, en cuanto a lo que es capaz de generar, contiene tanta tristeza, que esa falsa alarma de un posible happy end, uno que ya hemos asumido no va a tener, produce en nosotros casi una ofensa. 
Un epílogo absolutamente maravilloso, la guinda del guión, de la adaptación. De belleza extrema, a pesar de su crueldad. El peso de García Lorca que ya comentaba, como un charco de leche derramada, que todo lo empapa.

La única observación que podría hacer en contra es apenas un detalle, uno que parece un despiste para el cierre, puesto que los créditos finales son los concencionales de hoy, mientras que los 24 frames/seg de resto de cada uno de sus minutos cumple estrictamente, con elegancia e ingenio, la convención del cine mudo, transportándonos a un mundo llebo de magia, casi de Meliès, tal y como lo eran los créditos del comienzo.

PELÍCULA IMPERDIBLE...

jueves, 27 de septiembre de 2012

(Sala) LA FAENA II, LA CULTURA UNDERGROUND Y EL ESPÍRITU BEAT. Melomanismo(s) en estado puro, Memorabilia(S) y caras-B. // Registro on-stage: João Friezas.


1- LA FAENA (II), NUEVOS HORIZONTES...

Éste es un post 'en clave de susurro', de chivatazo, de decir cuál es la puerta de un sitio cuyo enclave es casi lewis-carrolianoNeo siguiendo al conejo blanco, en busca de un concierto de post rock
Madrid, noreste. Barrio de Suanzes. A contracorriente en el metro. Según el cantante de The Secret Society, “el nuevo Williamsburg (Brooklyn, NY) de Madrid”… Parece ser que él vive allí. Quizá por eso lo quiera creer… Y yo, que no simpatizo nada con su música, leí un día un texto suyo refiriéndose a LaFaena II en el que numeraba ejemplos de cómo, por ejemplo, la gente se atraviesa la ciudad para ir a un stock de marcas y, sin embargo, cree que está lejos un sitio donde hay un buen concierto, al que se llega en metro. Texto con el que sí simpaticé y en el que le vi muy lúcido: El famoso y dichoso fenómeno de la “genterización”… Que ha vuelto a muchos falsos defensores de un lugar llamado Malasaña que quizás, hace mucho tiempo, era algo así, pero que ellos no han llegado a conocer. Los falsos ídolos que hacen que, inexplicable y caprichosamente, se vuelva selectiva y perezosa la gente… Advertir, me temo, que quien, a día de hoy, mantenga ese mito y crea que lo interesante ocurre dentro del condominio ‘hibster’ (la mala importación de lo beat) de Malasaña, se equivoca, se decepcionará.
LaFaena(II): Efectivamente, tal y como dicta la tradición del underground, el boca a boca como clave/contraseña de acceso. Una puerta casi escondida, al fondo de un callejón, que ni se ve, en la penumbra, allí, al fondo. Al otro lado, un sub-mundo. Un nuevo (retomado) concepto del nightclubbing –y eso que no lo explotan al 100%- del que podrías hacerte adicto; que romperá la barrera de los días que deberías trasnochar. Un timbre que dentro es un estruendo espantoso, como si fuera una antigua fábrica; Cuando comienza el concierto, no suena, sólo se ilumina. Un garaje con un doble espacio: el primero, apenas de paso, para los cigarros y las charlas, en la penumbra. Al fondo, casi como un cuadro de Hopper, la luz proyectada de la puerta del baño; El segundo, el espacio principal: Al entrar, una mesa alargada, iluminada por un flexo, reivindicando las ediciones más cuidadas y artesanales y los viejos y dorados formatos: vinilos (Lps, Eps), cassettes...; Y luego, esa zona del fondo, separada por una pared, con un pequeño escenario acotado para escasas 30 personas. Y la minibarra con una nevera repleta de latas de cerveza frescas. Y ese tipo, el responsable de todo esto, que se desgañita a gritos y queda afónico, me temo, cada noche. Detrás, una minisala para los músicos, con un sofá rojo, como cogido de la calle la noche anterior, y una placa en la entrada que dice: “Despacho episcolar”. Mejor no preguntar…
Como si de un superhéroe (que no desvela su identidad ni busca reconocimientos) se tratase, a lo “Diamond flash”, un colectivo llamado BRAMA ARGH! gestiona y combate la parsimoniosa y casi insulsa actividad y programación musical de la capital con un nuevo espacio: La Faena “II”. Reconozcámoslo: la numeración avanzada es símbolo de modernez e incluso solera. ¿O es que existe LaFaena I..? 
LaFaena(II) llega a Madrid cuando el público que va ya lleva en el bolsillo, además de tabaco de liar, tapones para los oídos. Amortiguar el ruido y estruendo del escenario bajo su responsabilidad y no del técnico de sonido, nada de amansar a la bestia, ni de pulir joyas...Todo en el estado primigenio, de ahí la ventaja del garaje periférico. Ninguna anulación del hecho musical violento. De la belleza e intensidad del estruendo. Todos iluminados por ese ‘halo’: su melomanía. Melomanía en estado puro
LaFaena II reivindica, resucita o, según se mire, retoma un concepto de nightclubbing que, al menos yo, había anhelado. Quizá porque cuando uno viaja ve lugares que son auténticas joyas y nichos de la programación. Y yo me he enamorado recientemente del Der Akademiske Kvarter (Bergen, Noruega) esa preciosidad de palacete sobrio color salmóna escasos metros del Garage autogestionada por los estudiantes de la universidada, a los que habría que premiar como emprendedores gestore suy progrmadores culturales, porque eos es una barbaridad. En DAK los tapones de oídos están precintados en cuencos en caulueirra de las barras de sus múltiples salas. LaFaena II sería un hijo pequeño o el comienzo de un gran proyecto en el sentido de que no se explotan al 100%, puesto que es una Cenicienta que se vuelve responsablemente en metro a casa. 

2- LA FAENA (II) Y EL ESPÍRITU BEAT...
LaFaena II no es sólo un local, ha reactivado y resucitado otras tantas cosas: El amor por la memorabilia, los formatos; el resurgimiento de un cierto espíritu beat. O… ¿Es que os imagináis a Kerouac y los suyos entrando en el primer bar de San Francisco, en pleno bullicio? Los beat siempre han sido de gustos periféricos, clandestinos, de callejones, de lugares con coordenadas precisas a los que sería imposible llegar.
Yo misma cuando estuve en San Francisco, parada clave del “On the road” casi como libro de cabecera, busqué las huellas kerouacianas y a toda esa generación como loca. Anduvimos, pasamos por delante de calles donde se habían reunido mil veces sin verlos… “Sometimes the journey is the destination”. Acabé comprando en la mítica City Light Books un libro/guía llamado “THE BEAT GENERATION IN SAN FRANCISCO (A literary tour)”, un recopilatorio de Bill Morgan (uno de esos tipos a los que se le da tan bien escribir ese tipo de libros) de todos esos lugares escondidos por el barrio de Little Italy, y no porque fueran locales ilegales, sino por ser reunión de viejos colegas, algunos de ellos residentes en el barrio, que ponían sus apartamentos al servicio de sesiones nihilistas y nocturnas. Una de esas joyitas que me alegra cada cierto tiempo releer, la verdad. Dice el libro al dorso: “Each tour includes a map of the neighborhood and clear instructions for help you find your way”. Maravilloso. En realidad esta peculiar guía es casi como un libro de recetas. La crème de la crème reunida en terceros pisos, en pequeños salones donde se escribieron grandes libros, en apartamentos donde la gente escribía, recitaba, bebía y dormitaba. Esparcidos por toda la ciudad. Un falso fondo de la ciudad, ‘Frisco’, apodo cariñoso que ellos mismos le pusieron, vista desde otro punto de vista. En España, al menos en Madrid (y es donde corresponde), no habría lugares suficientes para poder hacer una guía similar. O se han extinguido, no lo sé… Puede que si nos remontamos a épocas de Valle-Inclán, hubiera algo parecido. 
Pero, a día de hoy, poco más que LaFaena II, el comienzo del viaje, del tour de los lugares en los que se ubica o es asiduo un público selecto que demanda una calidad y una cercanía musical… Aquí, en pleno polígono industrial, sin peligros de quejas de vecinos -reconozcámoslo: los mayores boicoteadores-.
Otro rasgo de lo beat, de LaFaena II, de sus allegados y asiduos: el deseo de pertenencia de objetos, la memorabilia. Su amor y debilidad por los objetos con valor (adquirido) sentimental, esas cosas relacionados con la memoria y el registro de lo efímero. Mapas, registros, entradas, carteles… Una extraña Diógenes basada en el recuerdo. Añado apunte anecdótico ocurrido en el territorio americano: Allí y me habría quedado mil horas hablando con ese tipo que abrió tarde el BEAT MUSEUM, en la 540 Broadway (San Francisco, California), que parecía que llegaba de una mala noche... Comía noddles recalentados medio tímido por detrás del mostrador. Eran las 10AM, me sonreía. Hay sitios en los que uno no es un dependiente, ajeno a lo que está alrededor. Él y todos esos objetos expuestos. Poemas, cartas, matasellos, mecheros… Yo, con algo de resaca, viéndolo todo, encantándome; viéndole a él, pensando en lo mal que podía sentar esa cena recalentada hecha desayuno, sonriéndole… Hasta me enamoré un poco: de él, de todo eso. Tuve que volver al hotel a recoger la maleta y a mi amigo. Y, poco después, nuestro coche de alquiler: No era un Mustang, pero tenía marchas automáticas. Un par de días más tarde, ya encaminados y enamorados de la 'carretera madre' al ritmo del "Get Your Kicks on", llegábamos al Route 66 Museum, otro maravilloso arsenal de todos esos elementos. En fin, está claro que la mejor memorabilia del beat es una buena combinación de música y literatura. Algo que se va posando poco a poco, como el buen vino. Algo que hace que estemos medio asustados sólo de pensar cómo habrá quedado la adaptación cinematográfica del "On the road", el libro de cabecera cuyos derechos pienso no se deberían vender no les negociable, es un estado del espíritu y eso, me temo, no se puede rodar. En todo caso, sólo Jarmusch lo haría. 
LaFaena II ha vuelto a reunir a estos tipos, o a lo que se han convertido a día de hoy.  Alrededor, por y para el directo, la intensidad de los buenos momentos musicales. Un local sin florituras ni artificios, que ya cuenta con un historial de más de un año. Sin necesidad de registro. Sin grabaciones, sin apenas fotos. Un placer para los que están allí en vivo y en directo aquella noche y poco más. Luego cómo todo es efímero y hasta la próxima. La actitud sin nostalgias.
Y... No es casualidad que en este tipo de lugares denominados alternativos, fuera de las guías, escurridizo, al igual que en los gatxetes (centros autogestionados del País Vasco, quizá donde el género nació, o más palpite), haya una tendencia a la programación del post rock. Que éste, un paso más adelante, en una de sus líneas, nos lleve precisamente hasta el mismo sub-género que sería más deudor o heredero del concepto esencial o piedra fundacional de lo beat: el spoken word’. Tampoco sería casualidad que se hayan pasado o estén a punto de llegar a LaFaena II dos bandas que a mí, por cierto, me encantan, com son Enablers (qué pena habérmelos perdido) y Lisabö. Ambas con una figura esencial y clave en la propia propuesta de la información: la importancia, el peso y el 'cuerpo' de la palabra, de la voz. El desdoblamiento de lo vocal y lo musical... La extrañeza.. En el caso de EnablersPete Simonelli, una reencarnación del mismo Allen Ginsberg 30 años después, presente en escena y figura clave de la banda; Y en el caso de LisaböMartxel Mariscal, poeta de la vieja guardia, un eterno homenaje a él, de unos tipos que tendrían la edad de sus hijos. Sobre sus textos, el otro de los dos vocalistas desgañitándose, dejándose la voz. La acción violenta de la palabra. Cómo la camada de lo musical se establece de acuerdo a esa narración, se subordina sin acompañarlo, el estruendo, el paisaje sonoro, en esas estructuras y ciclos de jam, rozando o tomando la apariencia de la improvisación, con una sensación (del público, de la atmósfera) muy similar a la sensación de una lectura poética 100% beat... 


3- LA FAENA (II), MELOMANÍA(S) Y LA MEMORABILIA...

El apego por los formatos... Yo, de hecho, necesito hacerme con un radio cassette para mis adquisiciones 'faeniles' más recientes y otras herencias y cassettes del montón... Es la ocasión perfecta para abastecerse de memorabilia selecta y cuando más apetece comprar material musical: Los grupos que tocan esa misma noche o que han ido tocando –en ya un buen historial, de más de un año- depositan en cantidades pequeñas sus discos, a precios sin competencia ni intermediarios. ... El melómano tiene la sombra muy alargada... No se trata simplemente de que le guste la música, sino de cómo la consume, cómo sus vinilos se propagan, trepan por las estanterías de su casa, como una enredadera. Impresionante la colección de vinilos de Thurston Moore (Sonic Youth), ¡infinito valor! Aunque... yo juraría que la ley de la gravedad hará que eso algún día se desmorone y se le caiga encima... Y no es casualidad, sino que había hasta exceso de material de interés para producirla, esa tan interesante y mitómana exposición:  la exposición "Sonic Youth: Sensational Fix" -en la foto- en el CA2M (Centro de Arte 2 de Mayo, Madrid). O esa mítica escena de "Alta fidelidad" de Stephen Frears, la película/homenaje por antonomasia dedicada a los vinilos y a los vinyl lovers... en la que una mujer (no sabe si viuda o cornuda) le piden a Rob, John Cusack, puede que su papel más memorable, que le adjudique un valor a una colección inmensa de su marido, un tipo inexplicablemente desaparecido. Para entender el valor de los objetos -si 8 u 80- y probablemente venderlos. 
Últimamente he observado melomanía con M, en estado puro, a mi alrededor. He conocido a otros tipos profundamente melómanos. Trabajan en oficinas pero tienen ese eterno halo interior: su melomanía. Tipos con ese algo ‘beat’, que leen un libro manoseado de mercadillo londinense en el cercanías, camino al trabajo; Que no les da pereza leer en inglés, porque lo relacionan a libros, discos, conciertos, entrevistas; Los únicos de esa gran empresa en la que trabajan (plano general a lo Jacques Tati en “Playtime”, con esos despachos que se extienden hasta el infinito) que piensan que el día no puede acabar mejor que con un buen concierto. Humildad a pesar de su infinito bagaje musical, lo saben todo de R'n'B y de jazz. Podrían decir 30 bandas con cada inicial del abecedario sin pestañear. Se compran revistas que aun nadie aquí lee. El gusto único, el buen gusto. Pienso ahora mismo en cinco. Tipos a los que les brillan los ojos cuando hablan de música. Tipos que se compran vinilos, que no los venderían ni aunque estuvieran con el agua al cuello. Que probablemente los tengan ordenados alfabéticamente y les trepan como una enredadera por las estanterías. Tipos para los que todos los días son *Record Store Day*, que saludan por su nombre al tipo de la tienda, que les tiene reservado un ejemplar de esa bonita edición limitada.The vinyl lovers… Serían capaces de cometer una locura 'in the name of the vinyl': gastarse un dineral en una aguja de tocadiscos, por ejemplo. El contacto de un pequeño diamante en esa textura del vinilo y su eterno surco, ese chasquido tan particular. Esa preciosidad que uno mira de manera casi fraternal (el mío: bicolor, crema y castaño, en formato maletín, regalo de los felices 30, marca “Cosmo”, la S con caracoles). O.... un tipo que adoraba la música (y cuidado con los portugueses: los melómanos de gustos más exquisitos si se lo proponen) y sobre todo a Nick Cave, y, no lo dudo, acabará conociéndolo personalmente. Un tipo que te hace de cicerone una noche en Oslo y te lleva hasta ese posible corazón de lo beat noruego, si es que eso existe: el Club Revolver.
En fin, no es casualidad que quien se dedica, de la manera y en el formato que sea, a documentar música o a hacer algo en estrecha relación con ella, lo haga desde su más sincera melomanía. Si a Bruce Weber no le gustará la música de Chet Baker tanto… ¿Habría logrado rodar esa maravilloso retrato que es “Let’s get lost”? Por supuesto que no. Porque hay muchas cosas que no se pueden hacer sin ponerle mucha alma.
Se puede ser tan melómano, sentirse tan cercano a la música en directo, que un día uno se descubre así mismo dando un paso en su propia melomanía, convirtiéndose en fotógrafo, por ejemplo. Creo plenamente en el valor y la fuerza de las vocaciones tardías, de lo que se comienza a hacer de manera autodidacta y, sobre todo, personal. La visceralidad. (Ser) Un observador cauto y admirador del momento estrictamente musicalJoão Friezas, portugués afincado en Oslo, lo es tanto del on.stage como el back.stage. De sus intensidades. Podéis ver su trabajo aquí, os lo recomiendo encarecidamente, vale mucho la pena y es, además, una buena manera de conocer la escena de Oslo y alrededores (por cierto, qué casualidad tan oportuna el recién concluido Festival Días Nórdicos, en el Matadero, una muy buena cita). A mí no puede gustarme más esta pequeña biografía de Friezas, que tan bien explica la raíz de ese 'clic', el del pleno convencimiento de ejecutar una acción, en este caso fotográfica, desde una admiración y un respeto:

“In the last 12 months Joao Friezas has gone from music enthusiast to a photographer of bands. Since age 13 the Portuguese born photographer has been avidly attending live gigs, watching his heroes deliver lyrical poetry to heavy melody. At age 34, Friezas stepped behind the lens to photograph the experimental rock band Fjorden Baby!. Since then he has developed a unique choreography with the artist on stage. Much like Childers, Friezas has found himself in fortunate circumstances this past 12 months. As well as actively attending gigs, he has serendipitously found himself in social moments with artists where his charisma and his keen eye for a visual story see him capturing unlikely images”.


4- LA FAENA (II) Y LO 'FAENIL'. ENHORABUENA..!
Y de LaFaena II… ¿Qué más decir? Que me gusta mucho su concepto de doble actuación, más que telonero/cabeza, todo en clave amistosa, la atmósfera de la camaradería; Luego, todos de vuelta en el metro. Es cierto que después de frecuentar un sitio así, en el que el propio cantante te vende el vinilo o el cassette y sería absolutamente natural ponerte a hablar con él sin esa aureola del groopie... todo lo demás parezca gratuito, insulso, tan prescindible. es un oasis en esta política de “apaciguamiento de la bestia”, la palpitante vida nocturna de Madrid, que, como Buenos Aires, se empeña en no dormir, y a la que un gobierno de derechas se empeña en reducir. Con ese encanto, precisamente, de lo minoritario. De ahí el susurro y el secreto, el saber dosificar la afluencia de público, el éxito y las popularidad del lugar. Larga vida a LaFaena II pero larga vida así, con ese encanto natural. Un sitio minoritario pero no elitista. Sin organigramas ni estrellas eclipsadas. Sin patrocinios. Sin pactos con el diablo. Esta vez sólo con la periferia. Basta ya de haberla dejado de lado... 
Reivindicar el verdadero disfrute de la música en directo, el poder que junta a personas de diversas procedencias pero que, conclusión, acaba por aglutinarlas un quelque chose generacional. Si se nos pregunta a los presentes por nuestro top 10 probablemente 8 coincidan. Y es que nada mejor que crear un nicho que uno pretende habitar. La llamada autogestión, la modalidad (de producción y gestión) en la que, a día de hoy, creo que todo más funciona y en la que verdaderamente se demuestra la valía de un proyecto.
Eso sí, ser asiduo de La Faena II tiene la ventaja de disfrutar de lo verdaderamente underground a precio mínimo; y la desventaja de que uno pierde el interés por asistir a conciertos en otros lugares, le hace ese ya irreversible ‘clic’ del espíritu crítico de no comprender los precios ni ese extraño boom por el que todo el mundo se nombra melómano; O... ¿consumidor desorbitado?
Y que si alguna vez -foto izda. (c) João Friezas- asiste a un concierto en LaFaena II, congelará esos momentos que o se registran o se pierden, ya se las ingeniará en el tenebrismo -o ¿es austeridad?- del local. Y es que por minimalismo que no quede... LaFaena II no reivindica. Ay, quintaesencia de lo beat/underground... Por no tener no tiene ni tan siquiera el nombre puesto en el local, ni al fondo del escenario, como dicta la tradición de los locales underground, esa historia en paralelo de la música. Cómo nadie dudaría, por ejemplo, al ver una foto, de que un concierto tuvo lugar en The Cavern, Liverpool. Porque su logo ya es un icono.
En fin, a mí me da ganas de dedicarles un reportaje a todos ellos, a sus colecciones. De hecho, pienso que hay tanto material interesante que abordar que daría para un fanzine. Otro de los formatos que tuvieron sus épocas doradas entre esas callejuelas en pendiente de la ciudad de la bahía… Y aquí también. Pero de eso ya hace tiempo. Que, sin ninguna duda, yo me veo participando en él porque me veo leyéndolo. Que la escritura con alma y un buen concepto editorial puede darle mil vueltas a cualquier revista. Que el amor por la memorabilia es infinito y probablemente sería diagnósticado por los especialistas como 
Diógenes avanzada/selectiva.-

PD: A la pregunta de si no tienen su vinilo, el rey del desgañito y entregador de cervezas de frigorífico me informa de que L'ENFANCE ROUGE volverán en diciembre… Absolutamente maravillosos, todo un descubrimiento (como ya son muchos los que van siendo en LaFaenaII...)