martes 24 de noviembre de 2009

EL SABOR DE LOS VINILOS - VIVA EL ROCKABILLY, 2: KITTY, DAISY & LEWIS

Pensando en la posibilidad de crear un fanzine... de escribir un relato que se llamase "Aguja de diamante"... recibo un regalo, herencia de una buena amiga, de incalculable valor: un tocadiscos. Por supuesto, el más absoluto de los aciertos, y me reafirmo con él en mi perdición por lo retro. De la marca Cosmo, auténticamente de los 70s, maletín color crema y marrón oscuro cuyas tapas son los altavoces, está a punto de ser la estrella de mi salón. Y he podido disfrutar de ese sonido imperfecto y suave con mi aún pequeña pero variada colección de vinilos: clasicazos como "The amazing Nina Simone", "Songs from a room" (de Leonard Cohen), o "The golden hits of Lesley Gore", el friquismo pop excéntrico de "De color de rosa" de Los Coyotes / Víctor Abundancia; y, la verdad, el que quizá me toca más de lleno escuchar: el "Nevermind" de Nirvana.

Y entonces doy con este vídeo, con su vinilo,sus encuadres y montaje multipantalla totalmente 70s,
Y descubro, casi como una señal, una maravilla de grupo que además ha editado su único disco en un fomato que mi tocadiscos reproduce y en el que llevaba sin grabarse uno desde hace más de cincuenta años: Kitty, Dasy & Lewis, trío londinese de hermanos, de familia de músicos, que resucitan -si es que estaba muerto- el R&B, Country, Swing, Blues... y, sobre todo, el rockabilly más 50s que hayamos podido escuchar desde entonces. Superando con creces expectativas generadas por fenómenos recientes como la reina del soul Amy Winehouse, acompañada por el no menos crack, su productor, Mark Ronson (que ha hecho maravillas como una versión del "God put a smile upon your face" de Coldplay con todo el sabor del soul, que ya puse) o el fenómeno -en mi opinión muy inferior- de Duffy.
Incluso buenos ejemplos nacionales como las doo-woop The Pepper Roots y todos esos grupos e iniciativas que Pop Produciones promueve -festival de swing&soul, etc.- para recuperar sonidos menos habituales que el (brit)pop y rock que casi copan nuestros oídos, cualquiera que sea la plataforma o la manera que los dé a conocer .



Y este grupo tan poco convencional, tan auténtico, que tan bien toma de lo que se alimenta, con esos singles que son ya en sí mismos rarezas de valor musical, de corta duración, todos ellos editados en vinilo. Adolescentes prodigio que, invitados en conciertos de allegados de la familia o de sus propios padres, músicos ambos, a subir al escenario, acaban por formar un grupo.
Pero no sólo me he llevado la sorpresa de conocer a Kitty,Daisy&Lewis -atención al vídeo y al talentazo de estos chicos-sino que además tengo la oportunidad, que no perderé, de ir a verles en vivo a la Sala Joy este jueves. Lo que me parece una gran suerte. Sobre todo porque aunque aun no hayan despuntado aquí, lo harán; y probablemente ya lo han hecho fuera. entre otras cosas porque (si son fieles mis fuentes) llevan dos años repitiendo en Glastonsbury y en 2009 teloneros de Coldplay, lo que no deja de extrañarme...
Iniciativa de MY SPACE -qué paradoja- dentro de su programa "Secret shows", conciertos que sólo se promocionan a través de la red de my space y teniendo perfil, modus que recrear el "boca a boca" de toda cultura alternativa o esos sitios míticos en los que grupos de fama internacional tocan bajo seudónimo.
En fin, me da un subidón tremendo escuchar cosas nuevas con raíces negras, esa elegancia musical que parece que se va perdiendo, el up-beat, todo ese acompañamiento gestual propio de estos géneros, su encanto retro, ese sonido, esas bases que además suelen ganar tanto en directo...

miércoles 18 de noviembre de 2009

"JERG", DE GISÈLLE VIENNE /DENIS COPER. LAS MARIONETAS CORRUPTAS, LA TRASGRESIÓN OTAL EN ESCENA, LA VIOLENCIA EN VIVO

LA VIOLENCIA EN VIVO,

Él está ahí, muy cerca. A escasos metros de mí. Ese chico casi imberbe con la mira entre dulce y perdida. Sentado. Solo, frente a nosotros. Inofensivo, indefenso. Tranquilo. Nos mira con una expresión casi aniñada, cabizbajo, como si tuviera vergüenza y no estuviera cómodo. Al final, somos nosotros los que nos hemos removido en el asiento, incluso le tenemos miedo. El chico guapo se ha hecho feo.

Él, la suma de todas las cosas cuya resultante es la maldad. Como si se tratase del mismísimo Norman Bathes en la escena final de “Psicosis” en la que dice que no mataría ni a una mosca (cuando ha matada su madre, a la mujer de la que creyó estar enamorado…) pero, a pesar de la negación, la lleva dentro. La maldad. Forma parte de él. Y de Jerk, también. Cómo se va transformando y llevándonos hasta el precipicio de la maldad, de la crueldad absoluta. Y no nos queda más remedio que ir con él y perder la esperanza de que haya algo que haga recuperar la armonía, la moral, la justicia.

A medida que el espectáculo avanza, le vemos transformarse en diversos personajes hasta, todos muertos, llegar a la ventriloquia, anulación total del gesto, de la palabra. Por tanto, una evolución conceptual nada fácil de (con)seguir, la complejidad y la existencia de varias lectura en simultáneo, de varios temas en sustratos que componen ese todo que, sin poder desglosarlo ni encajarlo, toma en todo momento el POV del asesino y niega, o deja en segundo plano, el del asesinado. Y, por consecuencia o extensión, deja en un no man´s land, que al final acaba por hablar de lo complejo que es el ser humano. Como dice en un momento –transcribo peor no textualmente: “los personajes que salen en las series son lo que hacen en la pantalla; las personas… son esos seres complejos sencillamente imposibles de entender…”

Para todavía hacer más potente ese infanticidio al que asistimos sin remedio, algunos de las víctimas son personajes de series: series que forman parte de nuestra infancia y, por tanto, es como si nos robaran a todos o desprendieran de aquellas cosas más queridas, de los buenos recuerdos, de lo que parece que nos deja totalmente desprotegidos porque si lo perdemos no lo podremos nunca recuperar: la ingenuidad.

EL IMPACTO

Primer motivo del impacto: esperar ver un espectáculo de títeres y que éstos resulten ser absolutamente perversos, malvados, violadores, asesinos... Deja con un nudo en la garganta ya sólo por ese infanticidio que no sucumbe a ninguna moral.

Ser “voyeur de títeres”, ver a títeres pelearse, darse por culo –perdón por la expresión-, matar uno a otro..


Segundo motivo de mi impacto: su trabajo físico. Y mi cercanía a él. El intérprete escupía, dejaba la baba caer, una bilis espesa goteando a borbotones sobre el suelo, junto a la silla, después de haber generado todo tipo de sonidos guturales, de haber simulado con sonora verosimilitud un coito. Un espectáculo 100% fisiológico, de bajos fondos. No sólo por lo frontal y falta de adornos, de sus temas ilícitos y violentos; sino por la propia puesta en escena. Títeres vestidos con chándal o vaqueros, con caretas de oso...

Tercer elemento de total desconcierto e impacto y, para mí, el mejor elemento escénico-narrativo: la continuidad, la extrapolación de la historia de esos actos vandálicos y criminales. No a la moralina, adonde estamos acostumbrados nos las lleven, sino precisamente a darle voz, lo que nos resulta también violento. Inquietante. Grotesco. Que, en vez de condenar se le cite, que un catedrático de universidad de psicología, como parte del espectáculo, al que él al principio, cuando se dirigió a nosotros quiso hacer un especial agradecimiento. Que este profesor se interese por él y lleve a sus alumnos a sus obras. Que le escriba una carta y que ésta sea leída en off al final, para que podamos escucharla, que en ella le diga que le envía el mejor ejercicio como material de registro, por si fuera de su interés. Sin juzgarle, sin juzgar la atrocidad de sus actos, teniéndolos en cuenta apenas como motor de inspiración.

Cuarto motivo: Cómo el protagonista/intérprete daba voz a cuatro personajes, incluido él mismo, en una mezcla extrañísima de realidad y ficción, que transgredía todas las barreras y todo lo que nos puede proteger o amortiguar el impacto.

Personalmente, nombro a "Jerk", de la compañía Gisèlle Vienne, en colaboración con el polémico, y aun desconocido para mí, escritor norteamericano Dennis Cooper, interpretado por Jonathan Capdevielle, el montaje más radical que he visto nunca (y creía haberlo visto "todo" en teatro alternativo…)

Basada en una historia real, la de un asesino en serie que, con la ayuda de dos chicos, mató a veintisiete jóvenes y los enterró en un cobertizo, no sin antes ultrajarles, abusar de ellos, desgarrarles, cortarles dedos o testículos, romperles el cráneo con un bate de béisbol…es, como la obra, la más absoluta de las apologías de la violencia.

*

EL POSICIONAMIENTO

> Si alguien no está acostumbrado a lo extraño, lo enajenado, lo abyecto y lo desconcertante, verdadero sello/adjetivos de lo profundamente contemporáneo, le recomiendo que no vea este espectáculo. No me hago a la ida del efecto que esto le pueda causar. Aunque, más que asco, le provocará un absoluto rechazo: Considerará lo políticamente incorrecto un recurso fácil, no reconocerá el mínimo ápice de belleza, lo tachará de un mal espectáculo y se irá de la sala. Se librará. Se le envenenará la boca de ira y despotricará.

> Si alguien si lo está - acostumbrado a lo extraño, lo enajenado, lo abyecto y lo desconcertante -, o cree estarlo, entonces que lo vea. Aun creerá tener la decisión de discernir entre lo que le resulta cómodo e incómodo, pero no encontrará nada del primer tipo. No se arrepentirá pero le provocará un efecto perverso e inquietante, le removerá y casi le vaciará por dentro. Le dará una oportunidad al desarrollo violento de los hechos, aun a expensas de saber que esto no le reportará nada, y no se confundirá. Así será.

Los hay que condenan como base de un trabajo artístico lo violentamente cruel, la violencia salvaje, gratuita, incluso verídica (a los que tal vez se les pasa que el teatro alternativo contemporáneo en general hace tiempo que ha dejado de pretender agradar); Y los hay que consideramos que estos temas perversos son los más desprestigiados y, sin embargo, fuente de toda una “corriente” de propuestas de bastante complejidad, en términos de tratamiento y de puesta en escena, que bien vale la pena seguir de cerca.

Y yo, arrepentidísima de haberme ido perdiendo grandes espectáculos que han pasado ya por el Festival de Otoño -la crème de la crème de la vanguardia escénica, la cita imperdible con el escaparate internacional de las nuevas tendencias y de todos lo híbridos y propuestas más innovadoras en materia de de danza, teatro, etc.- ayer intenté ponerle remedio y fui al Teatro Pradillo. Y, una vez más, lo confirmo como uno de los espacios más arriesgados y punteros en programación, con Laura Kumin al frente. Y es que no era "plato fácil" lo que ayer se vio allí…

*

EPÍLOGO...

LA MUERTE CONTEMPORÁNEA, PUESTAS EN ESCENA

Aunque esta propuesta es de lo más personal y apabullante, que poco puede recordar a algo más que al propio efecto que produce, me ha venido a la cabeza "Elephant" de Alan Clarke, que creo que podría estar casi en el mismo grado de violencia, en cuanto a la indiferencia. y la normalidad, la "violencia normalizada". Post que ya escribí en su día y que os animo a que leáis, o al menos a ver es material tan impactante sobre los "ESTADOS DE VIOLENCIA". (las diferentes puesta en escena de las varias muertes de Elephant)

http://lapor-la-la.blogspot.com/2008/02/estados-de-violencia-1-parte.html

(Obviamente la pantalla marca una frontera y una cercanía o un alejamiento que poco -o nada- tiene que ver con el del teatro y la cuarta pared...)



jueves 12 de noviembre de 2009

"TOKYO DRIFTER" DE SEIJUN SUZUKI, EL CINE DE YAKUZAS, Homenaje al cine de género

Cuando hablo de una película siempre me gusta hacer mención a dónde la veo -hablo de la grandes pantallas-, entre otras cosas porque las programación suele ser muy acorde a la sala y esto tambien es, en sí mismo, interesante. En este blog he ido hablando fundamentalmente de pelis que he visto en la Casa Encendida, el Cine Estudio del CBA o la Filmoteca. Pero nunca había ido a ver ninguna película a la salita del Forum de la FNAC. Actividad mensual acompañada de coloquio, normalmente por la edición de algún pack de su Bibiloteca de Autor, que esta vez contaba con la presencia de Roberto Cueto (especialista en música de cine al que me gustaría seguir la pista), muy humilde y cercano, que introdujo un poco la peli y, al acabar, puso en contexto con varias pinceladas muy interesantes. De hecho escuchándole recuperé un recuerdo, unos doce años atrás, mi época más gafapasta, sobre todo por precoz y filmotequera, y precisamente allí, en el Doré, había visto una película japonesa extrañísima de la que ya no recordaba título ni director y que de repente me di cuenta de que era también de Suzuki. "Gate of flesh", antes de ese boom cine oriental, cuando sólo había un cine de autor que un público muy reducido veía... Sofisticada y tremendamente estética, rompía todos los esquemas sobre el buen gusto y el arte de narrar que es, en principio, el cine y eran más secuencias simbólicas, como recién salidas de un reportaje de moda, como en aquel corto de la peluquería de "Paris, jé t´aime"...

El cine de yazukas -no cabe duda- proviene de otra tradición similar: la americana, gánsters italianos afincados en EEUU; esos personajes inolvidables que tan bien han retratado directores como Coppola, De Palma, Scorsesse.. y que son grandes clásicos, esas historia de sagas en las que la traición, el honor, hacer fortuna y no perder los principios son los grandes temas y, por supuesto, la familia. Ese cine de mafia americano del que parece tomar todos los esquemas...

Sin embargo, extrapolado a Japón, su sociedad y realidad y a sus mafiosos y clanes, el cine de yazukas no parece tener nada que ver. Es cierto que, por alguna razón y en comparación a esa tradición clásica americana, el cine de yakuzas tiene siempre un aspecto entre cutre y descuidado, como de serie B. No sólo por ser "películas de fácil digestión" -es casi increíble el número de producciones de este tipo que hubo durante los años de sus esplendor-; Sino por esa falta de "sentimentalismo", de cercanía a los personajes que es casi el germen del cine americano clásico y tal vez refleje en parte cómo es la sociedad nipona.

Por otro lado, es curioso precisamente cómo se toma algo -un género- de un sitio, EEUU / Hollywood, y se lleva a otro: Japón y sus grandes productoras; y cómo, del primer sitio, más tarde, van a buscarlo como referencia. Para construir un nuevo género. Porque efectivamnte Suzuki es uno de esos directores nipones de serieB que tan loco vuelven a Tarantino y que homenajea hasta llegar al máximo detalle; O, más sutilmente, en cuestiones de tempo, Jarmusch. Tanto el de uno como el del otro, no es un cine exactamente de acción porque tiene muchos elementos que rompen el ritmo o que no son los que definen la estructura del género: esos personajes perdidos a los que no comprendemos, por los que no llegamos a sentir empatía; historias inconexas; la expectativa de ver a un tipo pasear o ir a tal sitio y que luego no sea recompensada -narrativamente- con nada, esos "tiempos muertos" o cosas que parece que nos perdemos a lo largo de la película...

Igual que Tarantino no hace un cine de acción a lo convencional, tampoco Suzuki un cine de yakuzas convencional. Con una libertad creativa que nos descoloca, introduce referencias de estética pop, cambia la iluminación en plena escena de enfrentamiento, esa escena final que tanto recuerda a "El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante", de Peter Greenway, el más barroco del cine de autor (curioso que compartan recursos...)

En "Tokyo Difter" /El vagadundo de Tokyo, como bien explicaba Cueto, el guión es una excusa para de una manera casi caprichosa y sin demasiada sustancia contar la historia de un matón retirado vestido con un traje azul celeste.

Hombre de confianza de un exmafioso, acaba siendo traiconado por él a pesar de ser como un padre. Salvándose de la muerte en varias ocasiones, se ve obligado a rechazar a su chica, cantante en un club, y a no corresponderle su amor porque su destino está en otro lugar. Su destino, como dice una y otra vez la canción, tan bella y pegadiza, es el del vagabundo, único tema de la película -interesante tratamiento de la BSO- puesto que ella misma la canta en sus actuaciones. Pero esos toques trágicos resultan casi cómicos: No sé si por las expresion, los planos.. o, simplemente, por ser tan estética, ese delirio de colores, parezca que quizás no explora tanto lo que hay dentro de cada uno de ellos ... Es cierto que es un misterio saber si estamos ante una parodia o algo serio.

La gracia de la peli es que el protagonista es un cantante de verdad, un cantante de moda de la época.

viernes 6 de noviembre de 2009

KINGS OF CONVENIENCE: CANCIONES REDONDAS, CONCIERTOS ENTRAÑABLES... EL DÚO PERFECTO / Concierto Circo Price, Madrid


A Mary, Pilipop y Ana,
por haberlo compartido.



Lo primero decir que creo que es la primera vez que hablo por segunda vez -no es un juego de palabras- de alguien en este blog y que estos chicos muy bien se lo merecen: "KINGS OF CONVENIENCE, LOS VETERANOS PRECOCES" (http://lapor-la-la.blogspot.com/2008/07/kings-of-convenience-los-veteranos.html) fue cuando pensé que "Riot on an empty sofa" era deliciosamente impecablees, probablemente, por su calidad, TOP10 de discos de la última década. Estos chicos entraban por la puerta grande aunque todavía no fuesen populares.
Por otro lado, me deja con ese buen sabor de boca de conocerles desde hace ya tiempo y de no haberme subido al carro más tarde, y el de comprobar que lo que escribí hace más de un año ahora, después de acabarles de ver en directo, me cuadra, me da la otra cara de su moneda..


Lo segundo: decir, aunque suene muy tajante, que no hay dúo más perfecto, en mi conocimiento de la escena actual, que Kings of Convenience, sobre todo por el efecto resultante: dos voces bastante parecidas, que hasta cuesta diferenciar: aterciopeladas, graves, superponiéndose, como un todo, un cuerpo, una voz, con todo tipo de matices, su elegancia innata, y esa dicción perfecta…
Pero quizá lo más interesante sea su estilo, el género -en ellos se confunden-: Parten del folk y lo transforman en pop. De ahí que cuando se hable de ellos se hable folk-pop, indie-pop... palabras compuestas en esa dificultad de la etiqueta, cuando se trata de un estilo original como lo es el suyo. Pero no es tan sencillo. Hace falta muy buen gusto... El estilo de partida, el dúo, clásico formato de esa tradición de Americana y folk -dos voces a dos escalas o voz principal y voces y dos guitarras acústicas-, ellos lo transforman en todo lo contrario: voces en simultáneo -sin herencia beatletiana ni coros efectistas- y una guitarra, hecha de la fusión y perfecta sincronía de dos.

Estructuras elegantes y con algo de imprevisibles, de falsos crecendos, Kings of Convenience son los nuevos Simon&Garfunkel (comparación por cortesía de mi amigo Tena, vía sms, tras mi "llamada conciertera"). Casi me muero de la risa pero luego me di cuenta de que era completamente cierta. Ese valor añadido de llegar y de ser "para todos los públicos", es innegable que el sonido que ellos crean tiene un componente -no sabemos cuál- es conmovedor. Como conmmovedores son estos chicos, amigos desde la infancia y eso en directo se nota, se palpa, en su complementariedad de roles: uno guaperas, reservado; el otro, con ese look del pringui-gafotas de la clase, el más extrovertido, ambos en una balanza de liderazgo perfecta, a dúo, como todo en ellos, de no quitarse la palabra.
De hecho, tengo claro que han consolidado ya su formato hasta el punto de convertirse en referencias para otros, que K of C marcarán una tradición, como toda buena banda. de ahí lo de la veteranía...


Pero es que además el concierto fue divertidísimo, imborrable y creo que, de toda mi cantera de conciertos a las espaldas, el público más entregado que he visto en mi vida.También es verdad que siempre juega una parte importante en ese aspecto la actitud de la banda y aquí era tan cercana, tan bien complementada: uno reservado, el otro tan “salao”, simpatía que personalmente agradezco tanto en el escenario y que creo que muchas veces es malentendida porque ni quita sino mas bien añade, es valor añadido. Y ellos sabían muy bien cómo mantener la atmósfera, si es que no se mantenía ya sola, con una familiaridad y ciertas tablas y control del vivo pero una actitud natural y humilde, casi sorprendidos por la ovación del público, balance que también, como espectadora, agradezco.


Concierto que comenzó muy suave y que se fue componiendo de ritmos kingscomvencinianos, con entradas y salidas de los dos músicos que les acompañaban, al contrabajo y al violín, auténticos virgueros por cierto, que además me tenían en vilo cada vez que empezaba un tema, sospechoso de ser la entrañable y ya, inevitablemente, hit “I´d rather dance with you..” nacida para pasar a la historia, con una verosimiltud de 80s - 90s sorprendente.Pequeños monólogos que llegaba al corazón de cada uno de los presentes, en el Circo Price, sitio que ya predispone a algo casi íntimo, que sonó muy bien y que –me temo- continuó en la sala Caracol y digo me temo porque no tuve el valor ni las fuerzas de poder continuar...

Tema telonero: extraño. La verdad es que Brian Hunt habría sido mucho mejor opción que la tal Juanita: no por sus declaraciones públicas de lo mucho que admiraba a Paloma San Basilio y Rafael -ante la mirada casi de pánico de los modernuelos presentes, camino de gafapastas, que hasta tuvo su gracia- sino porque la Juanita en cuestión estaba nerviosa perdida y le temblaba a voz; además de que tenía un estilo monóntono que, lo siento, no me dijo absolutamente nada. Más en sintonía con ellos habría estado incluso Emite Poqito.


Como estos chicos me encantan y me parece que han conseguido una cosa casi perfecta, tan bien definida, tan poco común, he optado por tomar para este post prestado ese mítico estilo de “Txarls” (http://musicismygirl.blogspot.com/) de hacer un repaso con breve reseña de cada canción, de algunas, porque aunque nunca son muy diferentes tampoco son nunca iguales
“Misread” es un comienzo brutal, que me da un explicable subidón a pesar de ser "down beat", muestra de que los K.of C. tienen gusto y buen gusto para todo, incluso para saber en qué contadas ocasiones bordar con hilo fino los temas con toques de piano, a pesar de que "el gafotas" lo toca realmente bien;
“Know-how” otra absoluta maravilla, en la que no haría falta la voz modulada de Feist –que además siempre que escucho tengo la impresión de que ella no llega, esfuerzo que sin embargo jamás parecen hacer estos chicos-, cantante que de cierta forma se dice que les apadrinó, aunque eso me rehace plantearme si alguien tan bueno tiene necesidad de que se le apadrine. Más bien, pienso yo, alguien acaba encontrándole, aunque no le busque, porque el talento es una de las pocas cosas que se reconocen la primera vez...
“I ´d rather dance with yo”, que sonó totalmente imperfecta, decelerada, pero siempre tan entrañable, levantó al Circo Price a una, el biss mas predecible, el mejor regalo.
“Love is no big truth”, con esos primeros acordes que recuerdan a Police y que luego va progresando a un tono que muy bien podría ser el de banda sonora de cualquier peli de Kim Ki-Duk.
“Caymand island” me recuerda más a ese cine indie canadiende, cuando todavía nadie lo veía o a nadie le gustaba, esas películas de historias cruzadas, personajes perdidos e historias de amor sencillas que rozan el bajo presupuesto, que Coixet retrató en su “Things I never told you”
(Y podría seguir...)


Es muy muy buena señal que estos chicos, apenas con su guitarra y voz, nos recreen y nos transporten a un imaginario tan diverso y parece que tomen prestados de varias disciplinas elementos con los que componer un estilo con denominación de origen, ajuqne en realidad no lo hagan , pero ese ha sido siempre el razonamiento y el funcionamiento de lo bueno: lo bien que encaja, cómo se hace su propio molde.
Y en este maremagnum musical de miles y miles de grupos, que unos recuerdan a otros hasta el infinito, casi en una sola cadena, son joyas como ésta las que rompen con la lógica del eslabón perfecto, los grupos que me interesan no recuerdan a nadie, llegas a ellos por criterio y casualidad.

domingo 18 de octubre de 2009

REVISIONES: "TWIN PEAKS", EL ENCANTO DE LAS BUENAS SERIES. / PERSONAJES INOLVIDABLES: EL AGENTE COOPER

A José Angel, alias "sesión dsicontinua"

a su alma ochentera


Mi cultura es infinitamente superior cinematográfica que televisiva, no puedo decir que entre mis hábitos haya estado nunca el ver la televisón, ya sea programas o series. No me interesan. Soy de las sentimentales del Cine, de las medianas pantallas y de las filmotecas y los cine estudios.

No obstante, el domingo fue un día extraño e intenté superar un amago de gripe y, sin películas nuevas que ver en casa, se me encendió la bombilla y opté por adentrarme en ese mundo del que mucha gente habla -y que la mayoría, me temo, engulle-: seriesyonkis.com, en realidad una base de datos en internet de todas las series habidas y por haber que las pemite ver gratuita y fácilmente. Y, como todo en la vida, siempre hay excepciones: Haciendo una recapitulación-recuento me doy cuenta de que las únicas series que me han gustado son: "Doctor en Alaska", "Los Soprano", "A dos metros bajo tierra" y, por supuesto, "Twin peaks". Obviamente todas ellas comparten una cercanía al cine. Y a éstas son a las que dedico este homenaje-revival-revisión y el primer post dedicado a la tele. Empiezo por la que más me gusta en concepto de estilo y narrativa: "Twin peaks". A las buenas seris -como a las pelis- el tiempo las trata bien. Veo la primera temporada del tirón y aprovecho para curarme de una tos endemoniada con la sensación de haber hecho algo útil.

Créditos: Mi sonrisilla al ver la imagen del pájaro en primer plano con la pequeña ciudad al fondo, y esa música que entra, tan mítica, y que no puede ser de otro que de Angelo Badalamentti, compañero musical de viaje de Lynch, elemento también clave a la hora de crear suspense y extrañeza. Y mi sorpresa al ver que David Lynch es el cocreador y coguionista pero no director, como yo recordaba. Sin embargo, el toque lynchiano está inevitablemente por todas partes: localizaciones, cada guiño, situaciones rockanbolescas, leit motivs, personajes secundarios...

"Twin peaks", la historia de Laura Palmer que acaba por ser la del agente Cooper que investiga su muerte... Todo un acierto ya el planteamiento de estos dos personajes principales en la que es, sin duda, la clave de todo éxito audiovisual (largo corto, serie...): la coherencia de los personajes y lo imprescindible de cada uno de ellos para hilar la historia y tejer la trama. Y Lynch es un verdadero creador de personajes, sobre todo secundarios, y de situaciones, sabe poner todo ese universo tan personal y desconertante siempre al servicio de sus personajes. Escéntricos en su mayoría, muchos de ellos simbólicos, consigue narrar una historia conducida en todo momento por este personaje inolvidable: el agente especial Cooper, recién llegado a la pequeña localidad que da nombre a la serie, que con la ayuda del sheriff, al que le va uniendo una relación de amistad cada vez mayor, acaba por un entender una compleja red de relaciones e intereses ocultos, todo un rompecabezas, en clave de acertijo lynchiano, en el que todo parece pasar de alguna manera por la figura de Laura Palmer, aquella chica tan querida y popular que acaba por tener más secretos y perversiones de los que se creía. Una investigación en la que Cooper descifra las claves gracias a las que le llegan de sus propios sueños.

Espectaculares los padres y cómo se narra su sufrimiento: La madre, encerrada en casa y con unas visiones espeluznantes, intenta superar el dolor con la compañía de la recién llegada sobrina, un auténtico doble en moreno de su recién desaparecida hija Laura (referencia hitchcockiana), que parece en el fondo acentuar la delgada línea que separa la cordura de la locura cuando se pierde una hija; El padre, que siempre quiere bailar y cantar en público, hasta llegar a poner en evidencia a sus compañeros, de la noche a la mañana y sin más explicación, su cabellera negra se vuelve totalmente canosa... bonita metáfora.
Todos los personajes están tan cuidados: la misteriosa y popular Laura Palmer, su mejor amiga, la hija del millonario que se enamora de Cooper, esa mezcla de ingenuidad y madurez, perversión; el sheriff, un tipo muy humano y lgeal, que conoce de toda la vida a las personas que investigan y quiere velar por la seguridad de su localidad, pero esa frontera cercana le impide controlar toda la zona, como el foco de corrupción y burdel "Jack el tuerto"; Sus dos agentes y hombres de confianza: el indígena y el eterno enamorado, que le admiran y que se sienten ilusionados y útiles al ayudar a un agente del FBI, Cooper, en la investigación de la muerte de Laura Palmer... Lucy la secretaria del sheriff que no sabe ni buscar en los archivos pero que en el fondo funciona como ese elemento femenino necesario de la oficina, casi recordando un western... Y siempre hay hueco para el humor: El prepotente de Albert, también de servicios especiales, que habla de los ciudadanos de Twin Peaks incluido el sheriff como paletos de pueblo; etc. etc. Apenas cito a algunos, la lista es interminable.

Todos ellos tan bien diseñados que han inspirado -estoy segura- a otros: muy evidente me parece la coincidencia sino inspiración de "American beauty" en el personaje del mayor, un hombre cartesiano y con un fuerte sentido de la disciplina, la autoridad y las normas, cuyo hijo no parece querer pasar por el aro de una educación tan estricta, lo que supone un choque generacional y de mentalidad, por no decir una guerra declarada eternamente... -una clara referencia a Bobby de "Twin peaks", que también tiene una historia de amor de alguna manera rechazada socialmente-.

Aquí van dos escenas impresionantes!!!!!!






martes 6 de octubre de 2009

"THE LIMITS OF CONTROL" DE JIM JARMUSCH: GUIÑO AL SUSPENSE? DESPLIEGUE DE PERSONAJES EXTRAÑOS Y OBJETOS POLISEMÁNTICOS..?

La última cosecha de Jim Jarmusch estaba por llegar y yo, fiel admiradora de su humor y narrativa, a la expectativa. Una vez más, el sabor de cierta decepción, parte de la mala racha de estrenos de la que hablo últimamente, empiezo a pensar que sea el mismísimo "cine de la crisis": anodino, disperso.

El caso es que los elementos que a priori se planteaban parecían apostar sobre seguro: Jarmusch rodando en Madrid e introduciéndose en el emblemático edificio "Torres Blancas", perfecto escenario para una trama de suspense: Un apartamento y un tipo callado que espera, que no habla nunca el idioma del lugar, interpretado por el carismático Isaach de Bankolé; Y viendo en adelanto el trailer: esos guitarreos, esas imágenes bellas y desconcertantes, como la de esa mujer girando sobre sí misma, con gabardina, y sombrero de cowboy, con aspecto ente mujer hitchcockiana y personaje salido de una peli de Lynch...

Lo malo es que comience como si se tratara de una "GALLARDÓN Productions", esponsorizada por el Museo Reina Sofía... peor todavía que "Vicky Cristina y Barcelona", porque hay planos gratuitos, que sobran, con un toque a anuncio promocional "Conoce Madrid"... Por otro lado, una oportunidad a no desperdiciar para el espectador de conocer el interior, escéntrico, caprichoso y tan curioso de las Torres Blancas, y sus vistas impresionantes, que además le sirven para hacer un homenaje a Antonio López (qué irónico que se lo haga un director extranjero y no uno patrio).

Peor aun, que la película nunca llegue a coger ritmo. Los silencios, las miradas tan bien utilizados en "Ghost dog" -peli que me encanta-, con un Forest Whitaker que se come la pantalla, son aquí, en "Los límites del control", incómodos, vacíos, no llevan a nada. En realidad puede que toda la película sea un mcGuffin, una falsa intriga, casi una parodia del cine de suspense porque, aunque, al final sí lo sea, toda la manera de llegar es de tal cotidianeidad que resulta, incluso, aburrida.

Que a Jarmusch le gusta la repetición, no tiene vuelta de hoja: Ese "nice, very nice" que dice todo el tiempo, por todo y por nada, el amigo, entrañable personaje, en "Stranger than paradise", ópera prima-obra maestra; La situación repetitiva (que, como toda repetición, roza lo absurdo), con toques de drama de "Flores rotas"; o la de "Coffee&Cigarretes", el lugar común elevado a la convivencia de sus personajes, al encanto de sus conversaciones, a su humanidad, a su cercanía, al humor y sus derivados: roles invertidos, giros insospechados...

Repetidos los cafés, dos, siempre, los dos para él: uno, para tomar allí donde es citado; el otro para tragarse el papel con la pista. Todo un matón elegante, trajeado en un color según la ciudad, sin mayor significado que el del tríptico cromático, azul - marrón -gris, con camisa siempre bien combinada; Madrid - Sevilla - Almería; lugar de llegada, lugar de paso, hasta llegar a su dardo en la diana.

Eso sí, Jamusch tiene personalidad, y tantas habilidades que puede fallar en una, pero no en todas. Aunque con la historia no acierte, siempre vale por aspectos -originales- de tratamiento: en este caso los objetos. Las frases, que son también casi objetos, se retoman en contextos diferentes y van atando cabos sueltos, cobrando sentido, cerrando un eslabón de pistas hacia la que es la misión, el objetivo por el que este tipo -del que no sabemos absolutamente nada- permanece en esos lugares, solo, esperando, y esa mujer, desnuda, durmiendo a su lado.

Un ganster al que no le gustan las pistolas. El guaperas de Isaach tan poco aprovechado, casi feo, mal iluminado. Y nunca sabemos qué le está rondando por la cabeza, y es una pena porque el personaje, en bruto, está bien diseñado y tiene mucho potencial. Por suerte, una amiga me había comentado que la película era sobre un tío que está obsesionado con las vistas y esa idea, tan jugosa, no se ve. Un desenlace en abierto. Sin embargo le falta ese sabor de las situaciones y de los personajes, que se pierden en la excentricidad y la insistencia en la situación repetida, pero sin demasiado humor ni motivo que la desencadene o la haga interesante....

Un leit motiv "objeto código" que es ya en sí mismo un mcGuffin: la caja de cerillas con ese boxeador negro, alternando roja y negra, . Y cómo se procede, una y otra vez, rozando casi lo cómico (pero, desafortunadamente, sin serlo) a la entrega de una llena de diamantes; y a la recepción de la que contiene la pista: un código. En una relación que queda confusa pero que parece estar relacionada con los cuadros... Una casi road movie, una maleta, momentánemanete una guitarra, y las cerilas...

En el fondo es un "Coffee&Matches"...

viernes 2 de octubre de 2009

exposición RICHARD ROGERS en el CaixaForum, EL CREADOR GLOBAL. CUANDO LA ARQUITECTURA SE HUMANIZA










Rogers, que ha dejado joyas como el Centro Georges Pompidou -con su fachada de aspecto industrial, todo un giro, una nueva tendencia que ha sido repetida y copiada hasta la saciedad, en mi opinión de una desbordante belleza- o la impresionante y envolvente Terminal 4 de Barajas,
también ha llevado a cabo obras más desconocidas con un "encanto rogeriano", y esa esencia creativa de lo imprevisible, lo irregular, lo asimétrico y, sobre todo, lo ergonómico y paisajístico. La casa "Zin-up", por ejemplo, adaptada a la inclinación de una ladera, a la que "se agarra" con una estructura inferior de embarcadero; o el Consejo de Ministros en Burdeos: en su exterior casi un depósito de trigo enmedio de la ciudad, que recuerda un cuadro de Vermeer o el gótico americano, resulta en su interior -que podéis ver en la foto- un contraste cuyo efecto es, siempre, la belleza.

La verdad es que la arquitectura siempre me ha llamado mucho la atención, hace unos años hice una residencia de arquitectura paisajística en la que desarrollamos pequeñas acciones en una quinta, proyecto que me gustaría retomar, porque en él tenían cabida todo tipo de elementos: arquitectura, el concepto de espacio, transformación, incluso el humor...
Por otro lado, en este momento de búsqueda de casa, no hago más que ver pisos que no responden a necesidades básicas de espacio y luz, y le hacen a uno dar rienda suelta a su imaginación visionar su casa ideal. Claro, que probablemente Rogers presupueste "dar su toque" a precios asequibles apenas a un 5% de la población, porque el resto debemos asumir las viviendas normales. Prueba de ello son los espectaculares y hermosísimos apartamentos de lujo en áticos de Nueva Jork o Londres que tmb muestra la exposición. Igualmente, Rogers diseñó casas prefabricadas dándoles color en toda la amplitud del término.

El caso es que hay varios nombres -entre ellos por supuesto Rogers-, referentes para mí de la arquitectura como Arte, por su estilo (casi con la misma facilidad que un dibujante lo tiene), estilos que, por extensión, son maneras de entender la vida en las ciudades, y toda esa filosofía/sociología que hay alrededor de la construcción y el concepto de espacio me gusta..
Una exposición más que recomendable de ver, sobre todo por ser en un particular y tan peculiar espacio como ya es en sí el el propio CaixaForum, que no deja de impresionar.

lunes 21 de septiembre de 2009

“ANTICRISTO”, EL LARS VON TRIER BERGMANIZADO Y TARKOVSKYZADO

Para no posponer más este post, que bien se merece la película a la que hace referencia, una joya entre ese material sin brillo que para mí estaba siendo la cartelera últimamente, aquí van unos breves y humildes apuntes sobre “Anticristo”, de Lars Von Trier.

Un diamante hecho por un joyero burdo, manazas… que recuerda, muy gratamente, a los que son para mí LOS GRANDES, El cine no sería cine –no de la misma forma- sin ellos: Bergman y Tarkovsky. Si algún día hiciera una investigación, una tesis… el tema tendría, seguro, que ver con ellos. Con sus perros negros, con sus situaciones desconcertantes, con casas de madera con la puerta abierta, con lugares húmedos, desvencijados, siempre tan dignos... habitados por unos personajes totales, encarnados por el talentazo de algunos de los mejores actores, por rostros que nunca fueron celebridades pero que han eclipsado con sus miradas, sus segundos planos, su profundidad, su confusión, su humanidad... Cine con mayúsculas, con dirección de actores que se sale de sus límites, en su pleno aprovechamiento, perfecto diálogo intimista entre el espectador y el actor, con autoría, con sello, con guiones redondos, perfectos, naturalistas; con la naturaleza en su esplendor o deterioro acompañándolos, casi humanizada. Con la maravilla estética y narrativa que puede llegara a ser el cine sin proponérselo. Me interesarán eternamente…

Pues bien, el abordaje de esta pequeña reflexión sería muy diferente y hasta duro con “Anticristo” si no fuera por algo que me ha hecho que me guste aún mucho más y que demuestra una humildad que no le precede a Von Trier y que, sin embargo, muy probablemente tenga: el hecho de firmar la película como homenaje a Tarkovsky, que toda ella sea como una placa de INRI en su tumba, su recuerdo, pero sobre todo de su legado. Y, claro, es impensable hacer un homenaje a Tarkovsky sin hacérselo también a su mentor y maestro: Bergman. Aun así Von Trier es un perfectísimo tercer eslabón a esa cadena de pesos pesados. Está totalmente a la altura no sé si es que antes nos engañaba y jugaba “a que no sabía filmar” (de esa manera), o algo le ha iluminado, pero… madre mía, lo ha conseguido: el tono… todo está en esa misma línea. Mi más sincera enhorabuena, sobre todo por ser él y no Nikita Mikhalkov. Von Trier ha hecho algo sublime, saliéndose de su habitual estilo –que, por cierto, también me gusta-: No sé si es que ha reclutado a un equipazo de operadores rusos o esa expansión que se plantea y que le llevará a hacer coproducciones prácticamente con toda Europa (incluida España, y esto es noticia de última hora) le ha dado ese “estado de gracia”.

Sé que es una película que no transmitirá tanto a todos, lo que me lleva a cuestionar sobre dos posibilidades:

A/ que siento una empatía con este tipo de cine, que podríamos llamar trascendental-contemplativo (auque no le fallarán toques psicológicamente fuertes, de constante cambio de climax);

B/ que realmente este cine es el verdadero. Porque yo me hartaría de leer “Esculpir en el tiempo” de ver una inteligencia casi sobrehumana entre cada una de sus líneas y de verlas en imagen en cada una de sus películas. El sentido del cine, EL TIEMPO, ya lo decía Deleuze

En fin, sé que no he hablado concretamente de la película pero nunca me ha gustado destripar argumentos. Sólo digo que es una película que hay que ver, que es sin duda la propuesta más interesante y personal que está ahora en cartelera y que no os dejéis llevar por esos rumores que han producido cierto rechazo o precaución a la hora de ir a verla -no sé alimentada por quién, por alguien que no tiene ni idea de cine- porque no es repulsiva y si lo fuerea sería profundamente bella.

Y otra cosa que diré, muy a su favor, es que además recuerda -por su atmósfera axfisiante- a "Lost highway" / Carretera perdida, de David Lynch, otra maravilla.

martes 15 de septiembre de 2009

CINE versus ECOLOGISMO: "American beauty" versus "La extinción de las bolsas"...

Do you want to see the most beautiful thing I ever filmed?


ATENCIÓN:
Próximamente este vídeo podría estar prohibido, ser censurado.


Nos seduciste con tu baile al viento, parecías hetérea, inofensiva...
siempre que alguien te veía bailar, le parecía "supercinematográfico"...
pero no, eras mala, mala como la quina, has resultado ser de lo peor.
Además, tardas 400 años en desintegrarte,



"No tirar esta bolsa en la vía pública.
SU ABANDONO EN EL ENTORNO SUPONE
UN IMPACTO PERJUDICIAL EN EL MEDIOAMBIENTE".


QUÉ PROPONES?

A/ CENSURAR INMEDIATAMENTE ESTA ESCENA DE LA PELÍCULA. O EL PERSONAJE, MÁS QUE AUTISTA, PARECERÁ DE LOS MÁS ASQUEROSO Y PERVERSO QUE SE HAYA VISTO EN LA PANTALLA; ESO POR NO HABLAR DE LAS CONSECUENCIAS PERSONALES DEL DIRECTOR

B/ COLOCAR, A LO LARGO DE TODA LAS ESCENA, UNOS SUBTÍTIULOS EN DISPLAY INTERMITENTE QUE DIGAN: "NO tirar bolsas en la vía pública. Atención! Atención! No tirar bolsas en la vía pública!"

C/ COMENZAR PLAN DE PRODUCCIÓN DE "AMERICAN BEAUTY 2", UN THRILLER EN EL QUE LA RAZA HUMANA HUYE DE BOLSAS DE PLÁSTICO QUE QUIEREN ATRAPAR PERSONAS Y RESTREGARSE CONTRA ELLAS SU SUCIEDAD (Y, OS LO ASEGURO, ATERRORIZARÁ A TODO AQUEL QUE LA VEA. SERÁ UN ÉXITO TOTAL)
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Resultados
SI HAS ELEGIDO

LA OPCIÓN A: Está claro, te jode que lo cinematográfico pierda valor, eres lo que se viene llamando un sentimental: Pero, en vez de maniftestarlo abiertamente, haces un simil de personaje con Norman Bathes. Entendemos tu decepción, no obstante seguirás mirando embobado bolsas de plástico volar; y, si tienes oportunidad, lo filmarás...

LA OPCIÓN B: Se te ha visto el plumero: eres de GREEN PEACE o perroflauta. Te tomas la justicia de tu mano, lo consideras todo una causa personal. Perseguirás a todo sujeto sospechoso portador de esta ·máquina de matar", este contenedor de cosas inútiles, materiales. Se la quitarás incluso a tu madre: le harás llegar a casa con las frutas y las veduras cayéndosele del regazo..

LA OPCIÓN C: Me temo que eres de los que guardará más de una bolsa, que siempre tendrás un lado freaky rozando el Síndrome de diógenes y que el hecho de posser cosas que serán extinguidas te hace pensar en posibles futuras subastas por e.bay, para conseguir ese último fanzine de Flash Gordon... Lo tuyo no es el cine sino el merchandising de las pelis.

"CAMINO", DE JAVIER FESSER: EL CUENTO EN UN CALLEJÓN SIN SALIDA

"Camino", de Javier Fesser, me ha dejado totalmente sorprendida, arrepentida de haber dejado pasar todo este tiempo sin preveerlo: vaya obra maestra. Me ha emocionado. No dejo de pensar en ella.
En primer lugar, en su reparto de lujo, en la calidad máxima de todos sus interpretes: Hacia tiempo que un personaje no despertaba tanta ternura o otro tanto rechazo. Hacia tiempo que los personajes no nos decía gran cosa, que la pantalla frecuentemente era habitada, ocupada por personajes vacíos, poco trabajados, poco empáticos. Y de repente nos encontramos con esto: con un portento de 12 años llamado Nerea Camacho que se pone en la piel del personaje real de Alexia (la niña que murió de cáncer y que el Opus Dei se plantea beatificar) y que por supuesto se llevó el Goya a la Mejor Actriz Revelación; y unos actorazos que la acompañan: Carmen Elías, impresionante, y Mariano Bennacio, inolvidable, con sus respectivos innnegables galardones; Y se suman, además, para completar este calidoscopio del Opus Dei, un elenco de grandes actores secundarios, personajes de una realidad asombrosa y poco común que son perlas para los ojos. Sencillamente, no hay reparto posible mejor que éste. No para esta película. La bordan en cada uno de sus puntos. Probablemente por una muy buena dirección de de actores de la mano de Fesser que, es sabido, es de una humanidad y calidad como persona que abruma, como lo hace esta película. Anteriormente lo había hecho con el humor y no nos habíamos dado cuenta... Ahora nos deja con el corazón en un puño y un nudo en la garganta por lo mucho que se acerca y se expone, por la cantidad de detalles con los que enriquece la historia, por la particular visión que es en sí mismo ya el personaje en que se basa la película, por las dosis de realidad de un tema antes tabú, virgen, sobreprotegido, como hacen con todo lo suyo.

Aunque Fesser no haga una crítica ofensiva, el Opus Dei se creyó en su derecho de criticar esta película duramente, lo que no hizo más que desatar y hacer pública su intolerencia e intransigencia religiosa. Personalmente me alegro de que se haya abierto esta caja de pandora para enseñar los fantasma que llevaba dentro; de que el discurso del miedo, el sacrificio y de la culpa que estas vertientes radicales del catolicismo alimentan sea, por fin, cuestionado. Y que sea a través del cine, que tiene libertad de temas afortunadamente, y en su valor esencial: construir o dar a conocer historias y conmover con ellas. Pero, sobre todo, que, a pesar de considerarse verdaderos protagonistas de la película y tener cierto afán de protagonismo, no lo sean. En fin, qué bien está todo esto recogido en la película, es como tener registradas y archivadas todas las pruebas para poder cerrar un caso. Y Fesser ha hecho una investigación de lo más analítica y detallista, afrontando un proyecto que no debía ser nada fácil.

"Camino" es una historia de amor mínima, sin sus elementos necesarios, inacabada, apenas comenzada, lo que le da aun más fuerza y más belleza, una historia de amor entre dos niños que se ven una vez, se enamoran y no se consiguen volver a ver. Es un cuento dentro del cuento, es lo que está dentro de su cabeza y lo que está pasando fuera. Una muñeca rusa de cuentos que comienzan bucólicamente y acaban en clave de terror, que encaminan a un laberinto, un callejón sin salida. Es un ángel negro que acecha a la niña cuando su cabeza vuela más alto de lo que debe. Una enfermedad que le impide representar a Cenicienta en la obra, con su Príncipe azul. Y otros tantos cuentos que la madre, en su eduación 100% opusina, se esmera en censurar. Un guión perfecto.
Fesser firma esta película con buen gusto, una estética prciosa, una ejecución brillante, una estructura y un montaje que acompañan en todo momento la narración en clave de cuento. La cámara parece que vuela; la niña: que se come la pantalla. La música entra en la escena haciéndola suya; El texto, de diez: preciso, trabajado, dando con el dardo en la diana una y otra vez; Las ensoñaciones que se van alternando con la realidad, cada vez más angustiante, son de un ingenio, una metáfora y una belleza perturbadora, que llegan a recordar a Tarsen Sight o Michel Gondry; y hacen emerger una narración entre líneas en la que Camino, como si se tratara de una Alicia que atraviesa el espejo, puede vivir y sentir cosas en la ausencia de la figura dominante: la madre. El sobrecogimiento es permanente pero tan real... La enfermedad y la muerte de una niña. El final, de una belleza sublime está ya por encima del espectador, de su aguante, de ese "una de cal y otra de arena" que suele ser el cine.
Qué maravilla!!!! Fesser, con "Camino", pasa a ser uno de los directores que más me interesan del panorama nacional. No dejéis de verla!!!!

lunes 7 de septiembre de 2009

NARRACIÓN, NARRADORES, VOZ... DESTINATARIOS EN EL MUNDO PERDIDO DE INTERNET: FACEBOOK VERSUS BLOGS!

He estado en una fiesta, se llamaba facebook...

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: personas ser agregadas en cadena más allá de Orión, a la velocidad de otras galaxias; he visto fibras ópticas brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser, routers encendidos, ardiendo, e-mules a punto de explotar, grupos creados rescatando accidentes y agujeros en el tiempo... todos esos momentos se concentrarán en el tiempo, en la cuenta, en el muro, como lágrimas en la lluvia intermitente de internet. ¡Es tiempo de... meterse en el FB!

Y es que, definitivamente y aunque no lo tenía previsto, me uní.

No sé si fue la especie de desidia que se genera en agosto, con todos los blogs abandonados como piscinas de casas de verano llenas de hojarasca flotando, sin nadie que las cuide, sin nadie que se quiera bañar en ellas... O, más bien, el acordarme repentinamente de Natalia, mi amiga de la tierna infancia, separación de inseparables amigas cuando sus padres -y ella con ellos- volvieron a su país natal: Venezuela. Haber dado con ese detonante que, al menos yo, necesitaba para adentrarme en este "mundo paralelo alias FB", que ha resultado ser una auténtica vorágine, y que para los que tenemos blog, y en cierta forma lo mimamos, es todo un reto de cómo manejar el tiempo, hacer incompatibles tan diferentes usos de él y, sobre todo, no abandonar el blog, ese pequeño hogar que uno decora como quiere. EL BLOG ES UNA CASA DE CAMPO Y EL FACEBOOK UNA URBANIZACIÓN.

A pesar de ser una persona muy sociable, en el fondo, lo que me gusta es escribir y para ello, no hay duda, éste es el sitio adecuado. Para tener varias emociones al segundo, tampoco hay duda: ése es el facebook, sensación de agitada vida social; sensaciones extrañas de la memoria, sensación de absoluta cercanía de personas lejanas, a miles de kilómetros; todo tipo de mensajes, entrecruzados; hacer apología de "los amigos de mis amigos son mis amigos"... En fin, espero no caer en cosas que precisamente detesto.
El caso es que lo que más me preocupa es el que la privacidad se diluye en sus fronteras como un vaso de agua que se desborda y nadie que lo recoja, que a nadie le importe.

Tiene gracia, no he dejado de pensar en cosas que tienen mucho que ver con el tiempo en mi corta trayectoria de facebook, esta experiencia de apenas una semana, este viaje pseudo.astral que tengo la sensación de que me ha robado tiempo, como si fueran los mismísimos hombres grises. Lo peor de todo es que parece un viaje de no retorno, una decisión irreversible, porque esos tíos que estás detrás de todo esto y que parecen salidos de una peli de Charlie Kaufman no parecen dispuestos a dejarle a uno marcharse cuando quiera. Prueba de ello es mi tentativa fallida de anonimato con mi seudónimo "lapor" -que es ya más de mí que mi propio nombre-, que se ha quedado en un estado stand by en contra de mi voluntad.. Qué absurdo haber invertido lo íntimo del blog con lo masivo del facebook y haber desvelado mi identidad donde menos debía.

Pretendo recompensar por esta corta pero intensa ausencia expresando por qué me gusta tener el blog, compartilo con los que lo leéis u os dejáis entrever de vez en cuando, retomarlo con fuerza, tener claro que me gusta hablar de lo que escucho, de lo que veo, de toda la belleza que ahí por ahí suelta, desde la música electrónica, el cine de autor más trangresor, los montajes escénicos más comovedores, extraños, originales; el talento de tanta gente... Siempre habrá contenidos, de lo más diverso, que comentar, compartir, sobre los que escribir, debatir... Y me gusta hacerlo, me gusta que -a pesar del ritmo acelerado que llevo- encuentre estos remansos de paz, esos "oasis en el tiempo" que son los posts, al margen de su calidad literaria, que no pretendo que tengan, porque creo que realmente me definen. De hecho, la gente que es cercana al blog, tengo la sensación de que me conoce bien. Y supongo que yo a ellos...

domingo 30 de agosto de 2009

MALUCOS DANZA: EL FLAMENCO NARRATIVO Y HUMORÍSTICO "THE SPANISH TRIP"

La compañía de Carlos Chamorro, MALUCOS DANZA, nos sorprende de nuevo con su habitual calidad en la tendencia que mejor representa: el flamenco contemporánea, sin perder un ápice de gracia de danza española -precisamente uno de sus habituales focos de humor-y de danza contemporánea, en una perfecta fusión. Malucos firma siempre los espectáculos con mucho humor y deja realmente con muy buen sabor de boca al público. Y así lo ha hecho con su último trabajo: "The Spanish trip", estrenado en el Pradillo, en cartel hasta la semana pasada. Que seguro habrá oportunidad de ver en otros espacios, e incluso en otros formatos.
La estructura, unos diez fragmentos o extractos con cierta lógica, se divide en dos partes repecto al registro: La primera, con verdadero humor y unos intérpretes casi "idiotizados", una especie de recreación de la España más cañí en el que no puede uno evitar soltar la carcajada en más de una ocasión. Objetos que cobran segundos sentidos totalmente humorísticos. Juegos con objetos: abanicos convertidos en palomas, sombreros rodando cual rueda de carro, etc. La segunda, más formal, más seria, incluye el extracto por el que Carlos Chamorro -en la foto- ganó el Premio al Mejor Solo en el pasado Certamen de Flamenco. Presenta un dominmio de los recursos y trata temas como el amor y el cortejo. Tal vez el úncio inconnveniente sea la transición no siempre fluida entre uno y otro de los extractos. Pero que siempre compensa con la sorpresa.
En su totalidad, "The Spanish trip -un recorrido por la geografía española de la mano de Albéniz- contagia un disfrute por el propio espectáculo y un carisma por parte de todos los intépretes, seis, perfecto grupo mixto que trabaja como "cuerpo".
Una compañía de lo más interesante en el panorama coreográfico, que tiene sin duda su propio sello con el valor añadido del humor, fuente inagotable de riquieza; sin embargo, de lo menos explotada, en especial en el "taconeo". Taconeo en este caso casi silencioso, jugando con la torpeza y la cojera. Homenaje y parodia del propio género. Espectáculo de lo más digno, que se merece un reconocimiento a nivel de ejecución y que desata un aplauso por su manera de hacer disfrutar al público, compartiendo con él tantos gags.